Pidieron seis años de prisión para Padilla Ibáñez por la muerte de tres viedmenses en la Ruta 250
Esta mañana se realizó la audiencia de cesura por el homicidio culposo contra Liliana Esther Padilla Ibáñez, la mendocina de 38 años que mató a tres viedmenses en un choque en la Ruta 250.
El 17 de marzo se cumplió un año del hecho, con la Comarca aún sin poder cicatrizar el enorme dolor.
El tribunal compuesto por Marcelo Álvarez, Guillermo Bustamante y Carlos Reussi evaluó algunos testimonios ofrecidos y resolverá su pena en los próximos días. La defensa pidió tres años de prisión condicional, mientras que la Fiscalía se mantuvo firme en la solicitud de seis años, el máximo previsto.
Se tuvieron en cuenta todos los agravantes, tales como que Padilla Ibáñez manejó alcoholizada, utilizó su celular para enviar audios y videos mientras estaba al volante y también huyó de la escena haciendo abandono de persona.
La querella, representada por Damián Torres, logró acreditar todos estos puntos junto al equipo fiscal comandado por Yanina Estela Passarelli.
"Tomé todo", dijo la misma Padilla Ibáñez en un video al que accedió NoticiasNet oportunamente. Allí se la ve con su celular en la mano mientras iba manejando y con dificultades para hablar, signo típico de una persona que bebió alcohol.
Esta mañana, el episodio más doloroso fue cuando Mariana Mendioroz, madre del pequeño Tomás, rompió en llanto y dijo que perdió a su único hijo de forma atroz.
Se recuerda que la mujer iba en una camioneta Toyota Hilux e impactó contra una Renault Duster en la que circulaba Fabián Andrade y tres familiares. Producto del impacto murieron Martha Andrade (75), Juan Cruz Andrade (28) y Tomás de 11 años.
Andrade padre pidió ayuda desesperamente, mientras que Padilla Ibáñez apareció en General Conesa a las pocas horas, a 100 kilómetros de distancia.
Para el abogado Torres, la trabajadora de la cebolla "tuvo un desprecio absoluto por la vida de las personas que estaban ahí” y agregó que “demostró tal desprecio por la vida que lo único que hizo, desde que llegó a Conesa, fue intentar decir que había tenido un vuelco nada más e intentó reclamar 17 millones de pesos”.
En la misma línea, señaló que “la mujer hizo 35 llamadas a partir de que se produjo el accidente. Se la pasó llamando para tratar de ver cómo ocultaba el accidente que había tenido”.
Otro agravante para Padilla Ibáñez es que tuvo positivo en alcoholemia. Ella intentó excusarse de que tomó una copa de whisky después del accidente, cuando llegó a su casa por el trauma, pero su defensa quedó floja de papeles.