La comunidad judía y el Gobierno exigieron justicia por el ataque a la Embajada de Israel
La comunidad judía y representantes del Gobierno se unieron una vez más para exigir justicia por el ataque a la Embajada de Israel, ocurrido hace 33 años. El evento, llevado a cabo a pocos días de la celebración de Purim, congregó a autoridades, líderes religiosos, artistas, sobrevivientes, y familiares de las víctimas.
A lo largo del acto hubo múltiples llamados a la Corte Suprema para que condene a los responsables del atentado que aún permanece impune. El ambiente estuvo cargado de esperanza, con la expectativa puesta en la nueva ley de juicio en ausencia, y un sentido pedido de liberación de aquellos que actualmente permanecen secuestrados por Hamas.
Un momento solemne marcó el inicio de la ceremonia, cuando a las 14:51 sonó la sirena en remembranza al exacto instante en que ocurrió el ataque en 1992. El atentado dejó un saldo de 29 personas muertas y cientos de heridos, marcando un amargo hito en la historia de Argentina.
En representación del Gobierno asistieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein; de Defensa, Luis Petri; de Seguridad, Patricia Bullrich, de Salud, Mario Lugones, y Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
Además, participaron el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, diputados y legisladores, y el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli.
Se entonaron los himnos nacionales de Argentina e Israel y, posteriormente, se leyeron los nombres de las víctimas fatales, seguidas por un “presente” de parte del público. Luego, el rabino Isaac Sacca pronunció una plegaria, mientras que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, hizo una oración católica, marcando el carácter multirreligioso de los fallecidos.