CONCIENCIA
Hernán Drago confesó con qué comentarios le hacían bullying: “No me olvido de lo que me decían”
En una reveladora entrevista, el modelo Hernán Drago compartió una parte íntima y desconocida de su pasado: el bullying que padeció durante su infancia debido a su apariencia física. Aunque hoy en día es uno de los modelos más reconocidos de Argentina, Drago no olvida las cicatrices emocionales que le dejó aquella etapa.
Desde joven, Hernán Drago enfrentó burlas y comentarios hirientes relacionados con su peso. Esta experiencia de acoso dejó una marca profunda en él, pero en lugar de cargar con resentimiento, ha optado por utilizar su plataforma y experiencia para ayudar a otros. "Las redes sociales son un temón", destacó Drago, quien actualmente da charlas para concienciar sobre el impacto del bullying y el ciberacoso. A través de sus intervenciones, busca guiar a los padres en la difícil tarea de entender y apoyar a sus hijos.
Drago recordó que el acoso físico y verbal que sufrió en sus años escolares afectó significativamente su autoestima. Sin embargo, con el tiempo, transformó estas experiencias en motores de cambio personal. "Ahora, todo lo que hay detrás de esto, no me olvido de lo que me decían cuando tenía 8, 10, 12, 14 años", confesó. La memoria de esas palabras no fuel solo herida, sino también el impulso que necesitaba para convertirse en el hombre que es hoy.
A pesar de sus esfuerzos por distanciarse de ese doloroso capítulo de su vida, Drago admite que evade lugares donde sus acosadores solían atacar. "El club no iba, siempre decía que me dolía la cabeza, la panza, lo que fuese", rememoró sobre cómo solía evitar algunos espacios cuando era niño. Aplicando ese aprendizaje, hoy enfrenta los desafíos de una era de internet, donde "el ciberbullying no tiene escapatoria".
En sus charlas, Drago comparte historias cercanas que ilustran los peligros del acoso no resuelto. Una historia particularmente triste fue la de una madre cuya pérdida la llevó a abrazar a Hernán Drago mientras relataba el trágico final de su hijo. "Para mí ya es tarde", le confesó, ejemplificando la urgencia de la prevención y el apoyo en estos casos. Drago subraya que, para él, el humor y las bromas solo son válidas cuando todos pueden reírse juntos. De otro modo, se corre el riesgo de causar un daño irreparable que muchos no pueden medir. Con esta misión, Drago continúa promoviendo la empatía y el apoyo, reconstruyendo desde sus propios recuerdos, la conciencia social respecto al acoso escolar y el bullying.