DEPORTE
Cuál es el desafió que cumplió Nico Cabré en Tokio bajo la atenta mirada de Rufina
Nicolás Cabré, el reconocido actor argentino, ha encontrado en el running una actividad que no solo le ocupa el tiempo, sino que le permite concentrarse y superarse día a día. Durante años ha entrenado con dedicación, lo que lo llevó a proponerse uno de los mayores retos de su vida: correr la emblemática Maratón de Tokio. Con el alma puesta en lograr un nuevo hito, Nico no dudó en emprender este viaje crucial acompañado por su familia.
El ambiente en Tokio no podía ser más emocionante. Las calles estaban llenas de participantes, espectadores y un aire de anticipación falta en la capital japonesa. Nico Cabré, decidido a vivir esta experiencia no solo como una carrera sino como una aventura emocional y familiar, viajó junto a su novia Rocío Pardo y su hija Rufina, fruto de su relación con la actriz china Suárez.
Para Rufina, este fue quizás uno de los momentos más importantes para ver a su padre en acción. La pequeña y Rocío no dejaron de alentar y apoyar a Nico, demostrando el amor incondicional que lo fortalecía paso a paso. Un video pronto se hizo central en redes sociales mostrando el instante en el que Cabré, antes de la señal de salida, identifica a su hija entre la multitud; un abrazo lleno de energía y amor le recipió inolvidables sustantivas fuerzas.
El desafío era inmenso. Con 38 mil corredores de diferentes latitudes del planeta, la Maratón de Tokio está catalogada entre las Seis Majors, un selecto grupo que incluye las maratones de Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York. Este contexto añadía un nivel de prestigio y dificultad que convertían a cada kilómetro en una hazaña. Sin embargo, el apoyo incondicional de Rufina se hizo presente; con un vigoroso "¡Dale, papá!" desde las gradas, recargó a Nico de energías justo en el momento crucial.
Tras superar los 42 kilómetros, lleno de emoción y el orgullo de haber protagonizado este gran logro frente a los ojos de su familia, Nico Cabré declaró profunda gratitud hacia Rufina y Rocío, sus compañeras incansables. El agotamiento dio paso a la alegría compartida y a la continuación del plan original: disfrutar unas merecidas vacaciones familiares. Tokio, ya no solo simboliza un desafío superado, sino también un recuerdo familiar impregnado de amor y triunfo.