VIEDMA
La reubicación de la feria del barrio Santa Clara de Viedma vuelve al debate
La posible reubicación de la Feria Americana del barrio Santa Clara está de vuelta en el centro de la discusión, en el marco del reinicio de sus actividades en su actual ubicación. Este espacio, que se desarrolla en las calles Santa Cruz y Catamarca, entre Winter y Schieroni, ha crecido significativamente en comparación con sus inicios, lo que ha generado diversos inconvenientes para los vecinos de la zona.
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La presidenta de la junta vecinal del barrio Santa Clara, Norma Catrimán, se refirió al tema y enfatizó la necesidad de considerar todas las posturas antes de tomar una decisión. “Es un tema en el que se viene trabajando desde el año pasado, cuando autoridades municipales dieron a conocer la situación y escucharon a los vecinos en una reunión que tuvo lugar en la junta vecinal en el mes de junio. En ese encuentro, los vecinos expresaron la situación que vivían en las calles donde se instala la feria. También fue una demanda que llegó a la junta, por lo que desde distintas oficinas se trató de abordar el tema con todos los involucrados”, explicó Catrimán en diálogo con Radio Noticias.
La preocupación de los vecinos radica en los inconvenientes que ha traído el crecimiento de la feria, mientras que los feriantes temen que una reubicación pueda afectar su actividad comercial. “Este año, la discusión vuelve a retomarse debido a una decisión que ya se había planteado el año pasado: regularizar esta cuestión. Se tomarán muchas decisiones, no solo por parte de la junta, sino también con el acompañamiento del Municipio. La Junta se suma a respaldar a los vecinos que han presentado este reclamo y, por supuesto, también escucha a quienes han estado allí desde el principio, quienes son actores fundamentales en esta situación”, agregó.
Sobre la postura de los feriantes, Catrimán reconoció que existen opiniones divididas. “Algunos feriantes están de acuerdo con la idea de una mejor organización, mientras que otros prefieren quedarse donde están porque se sienten cómodos”, explicó.
Uno de los principales problemas es la falta de una estructura organizativa clara. “No hay una organización ni una comisión que regule el funcionamiento de la feria. Esto genera problemas tanto en su administración como en la representación de los feriantes”, indicó la presidenta de la Junta Vecinal.
Sobre un posible traslado, Catrimán señaló que, si bien se están analizando opciones, aún no hay un lugar definido. “No es fácil trasladar una feria que hace años que está instalada. Por eso, es necesario que los feriantes se presenten para hablar y debatir, tratando de encontrar una solución sin perjudicar a nadie”, afirmó. Además, destacó la necesidad de contar con un espacio más adecuado debido a las inclemencias del clima. “Han llegado a decirme que necesitan un lugar cómodo por el tema del barro, la lluvia y las condiciones climáticas en invierno y verano. Esto también es un factor que se debe analizar”, agregó.
Por último, destacó que la feria ha evolucionado con el tiempo y que esto también requiere regulaciones. “Originalmente, era un espacio para vecinos que vendían productos usados o emprendimientos propios, pero ahora también hay personas que la utilizan con fines más comerciales, incluso sin pagar un canon. Es importante establecer normas y regulaciones para equilibrar la participación de quienes realmente necesitan la feria con aquellos que han hecho de ella un negocio”, concluyó Catrimán.