Un runner fue mordido por un perro en el puente entre Viedma-Patagones
Anoche, lo que comenzó como un clásico fondo suave de domingo terminó en una pesadilla para un corredor que fue atacado por un perro en el puente Villarino, entre Viedma y Patagones. El incidente, que dejó al vecino viedmense con heridas graves, se vio agravado por la actitud del dueño del animal, quien huyó del lugar sin prestar ayuda.
El hecho ocurrió alrededor de las 20.30 mientras el corredor cruzaba el puente y se encontró con un hombre mayor que paseaba a su perro, un manto negro de gran tamaño. Sin previo aviso, el animal se abalanzó sobre él y lo mordió justo por encima de la rodilla, causándole una herida profunda y desgarros en la piel.
"El perro me atacó de repente. De la nada. Sentí un dolor intenso y caí al suelo. Me di tremendo golpe y vi que sangraba mucho", relató la víctima, quien, en un acto de emergencia, se quitó la musculosa y se hizo un torniquete para intentar frenar la hemorragia. A pesar de la gravedad de la situación, el dueño del perro intentó seguir su camino como si nada hubiera pasado.
Fue solo cuando el corredor comenzó a gritar pidiéndole ayuda que el hombre se detuvo, pero su reacción no fue la esperada. "Al verme ensangrentado, simplemente se fue. No mostró ningún remordimiento ni intentó ayudarme. Entiendo que puede haberse bloqueado o algo, pero igual se fue", denunció la víctima.
Afortunadamente, varias personas que transitaban por el lugar se detuvieron para auxiliarlo. Entre ellos se encontraba el maratonista César Troncoso, múltiple campeón mundial de atletismo, quien junto a otras personas dieron aviso a las autoridades y a la ambulancia, y también acompañó al corredor durante todo el proceso en el hospital. "César se vino conmigo en la ambulancia. Me distrajo con conversaciones y anécdotas mientras me curaban y cosían las heridas. Su empatía y apoyo fueron invaluables", agradeció el corredor.
Luego de ser trasladado al hospital Ecay de Patagones, el runner recibió atención médica impecable. Sin embargo, aún enfrenta un largo camino hacia la recuperación. Hoy comenzará una serie de visitas médicas, vacunas y estudios para descartar daños en ligamentos y otras complicaciones.
Dijo que espera que este incidente sirva como un llamado de atención sobre la responsabilidad que implica tener mascotas, especialmente aquellas de gran tamaño y potencialmente peligrosas. "Ojalá si este hombre alguna vez se encuentra en una situación similar, reciba la solidaridad que él me negó", reflexionó la víctima, quien, a pesar de todo, se mantiene optimista y decidido a volver a correr pronto.
“Quienes practicamos deportes al aire libre estamos expuestos a ataques de perros, algo que ocurre tanto a aficionados como a atletas de élite en nuestra ciudad. ¿Tan difícil es usar una correa al pasear a tu perro? Es una medida simple que evita accidentes, protege a todos y demuestra responsabilidad. Creo que muchas de estas situaciones podrían evitarse con algo tan simple como usar una correa. No se trata de una medida complicada, sino de un acto básico de responsabilidad. Una correa no solo protege a los demás, sino también al propio animal y a su dueño. Evita que el perro se escape, se pierda, se enfrente a otros animales o, en el peor de los casos, lastime a alguien...”, reflexionó finalmente.