2025-02-20

Remate de la Mutual Vivir: "Perdimos todo, no hay manera de seguir adelante"

Supo ser un faro para la comunidad de Viedma y Patagones, pero hoy de poco se va apagando.

La noticia del remate de la sede de la Mutual Vivir, que atendía severos casos de discapacidad, generó tristeza y preocupación en la comunidad, especialmente para aquellos que se beneficiaron de las diversas propuestas que ofrecía el Centro de Día.

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En este contexto, NoticiasNet dialogó con integrantes de la última comisión directiva de la institución, conformada por Sabrina Brito (presidenta) y Marta Pessacq (secretaria). En su momento ayudó el fallecido Héctor Arechaval (tesorero).

Según las autoridades, la Mutual Vivir dejó de funcionar en diciembre de 2022 debido a la falta de ingresos, producto del embargo de las cuentas por deudas de gestiones anteriores. "Cuando los empleados tomaron la mutual para no quedarse sin fuente laboral, la mutual estaba en esas condiciones, lo sabíamos pero necesitábamos seguir trabajando", señalaron.

En relación a la subasta del edificio de la calle Guatemala en el barrio Sargento Cabral, aclararon que "los bienes de la mutual no estaban en venta, se llegó al remate para pagar las deudas de juicios de ex empleados".

La comisión directiva lamentó la pérdida de todo el patrimonio de la entidad y también la imposibilidad de continuar operando bajo el nombre de Mutual Vivir, ya que no cuentan con cuenta bancaria, personería jurídica ni un lugar físico para funcionar.

En tal sentido, señalaron que "así como están las cosas en este momento es imposible seguir, perdimos todo, no tenemos cuenta bancaria, la personería que teníamos no sirve de nada, no tenemos lugar donde funcionar, no podemos tener ingresos bajo el nombre Mutual Vivir. La verdad que no hay manera de seguir adelante en este momento”.

A pesar de la difícil situación, la última comisión directiva expresó que "siempre desde que tuvimos que cerrar las puertas de la Mutual teníamos la esperanza de volver a reabrir las puertas, pero no pudimos porque nos significaba muchos ingresos para seguir, cosa que no teníamos".

Esta subasta en los próximos días en Viedma marca el triste final de una institución que fue un faro para la comunidad y deja un vacío en la oferta de servicios sociales a un importante sector y culturales en la región.

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