La inflación en Viedma versus la realidad de los precios
Existe una definición técnica, y según el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la ciudad de Buenos Aires, “la inflación es un fenómeno que involucra la suba generalizada de todos los precios de una economía". Afecta tanto a los bienes y servicios que se consumen en el país como a los importados. También impacta en los insumos que se usan en las industrias y en las inversiones.
En Viedma, la sensación la brinda la Dirección de Estadística y Censos de Río Negro y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide la evolución de los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en áreas urbanas.
La metodología de cálculo que se emplea en Viedma es elaborada junto al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El propósito original de esta metodología fue lograr un indicador que mida la variación de los precios a través del tiempo y que sea comparable con otras ciudades o áreas geográficas.
El IPC de Viedma no incluye ponderaciones, es decir, se considera que cada producto o servicio tiene el mismo peso dentro del gasto total. La canasta releva 100 precios –bienes y servicios- con especificaciones claramente determinadas. Estos precios son relevados en, aproximadamente, 80 comercios seleccionados en los distintos estratos socioeconómicos de la ciudad, visitados semanalmente por encuestadores capacitados.
Los comercios visitados se renuevan en función del grado de respuesta de sus informantes. Los cambios en las preferencias de los consumidores y en la disponibilidad de algunos bienes que conforman la canasta, llevan a un minucioso análisis para los casos en que se deba reemplazar algún bien o servicio, buscando minimizar el impacto en la canasta y manteniendo la metodología, en tanto que la muestra es sobre 80 comercios en forma mensual.
Ahora, cómo se llegó al apenas 1,59% en enero de este año. Con esta metodología de cálculo de los 100 productos que integran la canasta familiar, 27 bajaron, 11 se mantuvieron y 62 subieron en su promedio.
Las subas más abruptas se dieron en el asado con casi un 20% y un precio promedio por kilo de 14.999 pesos, la nalga con un 17% y 14.791 pesos en promedio por kilo, la garrafa de 10 kilos con un 12% y 15.666 pesos y los alquileres con casi un 10%. Ayudaron a la baja algunos productos estacionales de producción local como el zapallo con casi un 18% y un precio de 1.674 pesos en promedio, las papas un 25% con 1.182 pesos y una leve disminución del cemento con 2,51%.
Hay que tomar que la inflación anual trepó un78,65%, en los meses anteriores de 2024, las variables oscilaron entre casi un 2 y 3%, sin embargo hay factores para ponderar y que influyen en los precios.
Si bien en el IPC no incide el incremento anual de los combustibles. Hay otra realidad, pues en definitiva sirven como base para remarcar. Además, en los mostradores si se reflejan otros aumentos que también influyen. Solo basta ver en cada listado mensual la espiral alcista del kilowatt de electricidad que experimentó un 140% durante 2024. En definitiva creció el colchón de los precios haciendo la vida más cara, que para las familiares, este factor se contrapone con el nivel de ingresos en determinados sectores.