La pelota, ¿no se mancha?: Costa Brava ascendió en un polémico partido ante la CAI
Todo estaba preparado para ser una verdadera fiesta, que comenzó desde muy temprano desde las tribunas, pero como dijo el “Diego”: “La pelota no se mancha”, pero lejos de eso, y aunque el elenco piquense terminó festejando el ascenso al Federal A, si hubo un ganador, claramente no fue el fútbol.

El partido comenzó con un ritmo típico de una final, con nerviosismo, con la imposibilidad de concretar dos o tres pasos seguidos, pero con dos equipos que proponían buscar con sus recursos el arco rival, pero lejos de hacer un análisis futbolístico, quién se llevó todas las miradas fue el juez principal Marcos Santos, que de santo, poco y nada.

Costa Brava abrió el marcador a los 37 minutos con un cabezazo de Ramiro Fredes que descolocó al buen arquero Francisco Del Riego que no pudo evitar la apertura del marcador, y solo un puñado de minutos más tarde, Lautaro Ibarra cayó desplomado dentro del área y Santos no dudó en sancionar pena máxima en favor de los pampeanos y se desató la locura.
Hasta ese momento y con el reloj corriendo, la CAI tenía amonestados a: Valentín Pesse, Maximiliano Paredes, Facundo Vilte, Francisco Del Riego, José Vivanco y Franco Flores, es decir, a más de medio equipo en 40 minutos.

Pero el penal fue la excusa para que se desate el enojo colectivo del elenco chubutense que no soportó una injusticia más en su contra, o al menos eso se escuchaba desde su sector y Alberto Reyes, que se encontraba en el banco de suplentes salió despedido a pedir explicaciones, pero en lugar de sancionar y continuar, se convirtió en una batalla campal contra el juez principal.

A su vez, comenzaron a volar una infinidad de proyectiles desde la triubna de la CAI, provocando serios destrozos en la cancha de Sol de Mayo, como el sobrero de los tubos galvanizados de la respiración de los vestuarios, hierros de las barandas de la tribuna, cestos de basura, como así botellas y otros elementos contundentes que terminaron de desmadrar el evento.
Con mas dudas que certezas, el partido dejó de existir y todo se convirtió en una batalla en medio de un mar de dudas y pocas explicaciones. El rápido accionar de la Policía de Río Negro como así también del C.O.E.R, ayudó a controlar la situación y salvaguardar la integridad del cuarteto arbitral.

Ya en ese momento, las especulaciones comenzaron a tomar cada vez mayor protagonismo, y con acusaciones cruzadas tomaron su lugar. Desde el banco de la CAI aseguraron que Santos golpeó a uno de sus jugadores, desde el equipo arbitral aseguraban que era muy dificil continuar por la agresión al cuarto árbitro.
Lo cierto, es que luego de casi veinte minutos de dudas, el cuarteto arbitral se dirigió escoltado al vestuario, y en palabras de Marcos Santos a NoticiasNet en exclusiva “vamos a hablar con la seguridad y ver que pasa” y agregó: “tenemos que ver la cantidad de expulsados con los asistentes y ver si coincidimos” lo que de alguna manera vaticinaba lo que iba a ocurrir: no se jugaba más.
Luego de diez minutos con ambos equipos en cancha dispuestos a continuar, llegó la información oficial: el partido se suspendía por descalificación al no tener el mínimo de jugadores en cancha para la CAI y título para Costa Brava, es que claro, si se suspendía por incidentes, se debería volver a jugar.
Ahora bien, Santos no quiso declarar en profundidad, pero aseguró a NoticiasNet que el partido se suspendió por falta de jugadores de la CAI, y si bien no hay un informe oficial a este momento, se estima que los expulsados habrían sido Matías Ávila, José Vivanco, Maximiliano Paredes, Gonzalo Figueroa, Valentín Pesse y Alberto Reyes.