2025-02-07

Desde Viedma al país: el viaje carnavalero de una pionera apasionada

Natalia Quillón logró llevar su pasión y talento a nivel nacional.

Hace casi 13 años, Natalia Quillón emprendió un viaje que la llevaría a convertirse en una apasionada en el mundo del carnaval. Desde sus inicios en la Comarca, su compromiso y dedicación la llevaron a recorrer los caminos carnavaleros de todo el país, dejando una huella imborrable a su paso.

Leer más: Tu mirada en el anuario: Patagonia Rebelde convoca a fotógrafos para su muestra 2024

Natalia fue parte de numerosos carnavales, desde Rawson y San Antonio Oeste hasta Chajarí, Concordia, Punta Alta y Bahía Blanca. Su participación en cursos y encuentros de comparsas le permitió no solo aprender las técnicas del samba, sino también comprender la profundidad cultural de esta tradición.

"Conocí un sinfín de personalidades importantes de esta cultura extraordinaria, con quienes hoy mantengo una amistad especial", comentó a Noticias Net, destacando la importancia de las relaciones humanas en su trayectoria.

Para Natalia, el carnaval es mucho más que música y baile. Es un espacio de aprendizaje, responsabilidad y crecimiento personal. "Aprender a sambar, a ser parte de un grupo de personas, una batería o batucada donde los ritmos te llegan al alma, haciendo que tu pie empiece a moverse inconscientemente", expresó con entusiasmo.

Cada comparsa, con su himno, colores, cantantes, músicos, directores, cuerpos de baile y talleres, representa un mundo en sí mismo. La dedicación y el esfuerzo de los participantes, desde las pasistas que "terminan con ampollas en los pies de tanto sambar" hasta los que trabajan en la confección de carrozas y vestuarios, son testimonio de la pasión que impulsa esta celebración.

El momento más esperado por todos es el show de batería en la manga del sambódromo o corsódromo. "Es ahí, donde se luce la pasista y la batería, y donde las hinchadas adornan las tribunas con banderas, espuma, y cántico. Ahí se te pone la piel de gallina", describió Natalia, transmitiendo la emoción que se vive en ese instante.

 

Un mundo sin prejuicios

El carnaval es un espacio donde todos son bienvenidos, sin importar su cuerpo, color, tamaño, orientación o edad. "En fin, ser parte de este mundo hoy, me abrió las puertas de donde quiera que vaya", afirmó. Su talento y carisma llevaaron a ser reconocida y querida en todo el país.

Natalia comparte su pasión por el carnaval a través de sus cuentas de Instagram @Aluen23 y @encuentropatagonico. En esta última, destacó la inclusión de una pasista con síndrome de Down, demostrando que el carnaval es un espacio para todos.

Su experiencia y amor por esta tradición la impulsan a soñar con la creación de la primera escola de samba en la Comarca, buscando recuperar las raíces de los primeros pobladores y transmitir la pasión, belleza, sensualidad y ritmo que caracterizan al carnaval.

"Ir a los encuentros, aprender técnicas, palabras, conocer la roda, y los diferentes instrumentos musicales, es un mundo del que no volvés. Un viaje soñado sin retorno, una adicción", concluyó Natalia, invitando a todos a sumergirse en la magia del carnaval.

 

Te puede interesar