CONFESIÓN
¿Es tóxica? Griselda Siciliani confesó qué hace cuando Luciano Castro desbloquea el teléfono
En el mundo del espectáculo, donde las relaciones sentimentales a menudo se encuentran bajo el escrutinio público, Griselda Siciliani ha encontrado una manera de navegar a través de uno de los temas más sensibles: los celos. Durante una reciente aparición en el programa de Nati Jota, "Sería Increíble", la actriz habló con total franqueza sobre su perspectiva al respecto, especialmente en relación con la dinámica con su pareja, el también actor Luciano Castro.
Griselda Siciliani, conocida por su seguridad y contundencia, sorprendió al público al revelar que los celos no son una preocupación en su relación actual. A pesar del tumultuoso contexto mediático con las ex parejas de Castro, como Sabrina Rojas y Flor Vigna, la actriz se ha mantenido firme en su postura. "No me importa nada", fue una de las expresiones que utilizó para describir su desapego hacia las insinuaciones externas de infidelidad o mensajes sospechosos.
Durante la entrevista, Griselda explicó que cuando su pareja desbloquea el teléfono, ella prefiere tomar distancia, simbólica y físicamente, ya que se escuda en la cocina para ni siquiera ver el proceso. "Cuando Luciano tiene el teléfono y cuando empieza a poner la contraseña ya estoy en la cocina. No quiero ni ver", confesó entre risas, resaltando así su desinterés por revisar el dispositivo.
Este enfoque refleja también su deseo de reciprocidad en la relación. "Me llegás a tocar el teléfono, me llegás a preguntar con quién me encontré o tomé un café, no me parece..." comentó, enfatizando que las inseguridades digitales no tienen lugar en su vida amorosa. Es evidente que la confianza es un pilar fundamental en su dinámica como pareja, abogando por el respeto mutuo y la autonomía individual.
Finalmente, su testimonio en "Sería Increíble" es un recordatorio poderoso de que las relaciones saludables se construyen sobre la base de la confianza mutua, no de la vigilancia constante. En un mundo donde las tecnologías pueden alimentar la inseguridad, Griselda Siciliani alza la voz para defender el amor sin ataduras celosas.