CONTROVERSIA
Julieta Prandi reveló las “incómodas situaciones” que vivió en Poné a Francella
Poné a Francella volvió a la pantalla de Telefe hace un par de semanas, aunque el formato no tardó demasiado en levantarse. Si bien el canal dijo que solamente emitió el show como un paréntesis hasta el regreso de Pasapalabra con Iván de Pineda, lo cierto es que durante el tiempo que el programa Guillermo Francella volvió al aire se generó un fuerte debate.
Haciendo énfasis en el tipo de humor que se manejaba en aquellos años -principios de los 2000-, hubo un fuerte rechazo por parte de la gente (aunque también, irónicamente, fue de lo más visto en la pantalla). Muchas personas se mostraron indignadas por el vocabulario y los estereotipos que muestra el programa, por lo que quedó en el ojo de la tormenta.
Quien ahora rompió el silencio fue Julieta Prandi, una de sus protagonistas. La modelo no dudó en dar su opinión en una reciente nota con Puro Show, reconociendo que su experiencia en el programa no fue buena y que vivió momentos de incomodidad.
Consultada sobre el debate que generó el regreso del programa, Prandi explicó que es importante contextualizar ese tipo de contenidos en la época en que fueron realizados: “Cuando ponés en la tele una programación de humor de hace 20 o 30 años, tenés que entender que era una sociedad distinta”.
Luego lo comparó con otros éxitos de décadas anteriores: “Es como ponerse a cuestionar ahora a Olmedo, Porcel o las novelas de Luisa Kuliok con Arnaldo André y los sopapos. En ese momento, nadie decía nada y salían al aire. Poné a Francella se hizo en 2001, en ese contexto”.
No obstante, a pesar de entender este contexto, Julieta dejó en claro cómo ella se sentía cuando protagonizaba el sketch de La nena, donde interpretaba a una joven ingenua en situaciones con doble sentido. Y acá no anduvo con vueltas, diciendo que más allá de que ese era el humor de la época, ella no la pasaba bien.
“Quizás en mi experiencia personal, yo no la pasaba bomba”, admitió, aclarando que era su primer trabajo y que hubo “situaciones incómodas” que prefiere no detallar.
“Era mi primer trabajo, mis primeras grabaciones, muchas horas... Pero también agradecida del trabajo, de las puertas que me abrió y de un montón de cosas que en ese momento me sumaron mucho”, agregó Prandi, dejando en claro que no todo era color de rosas en esos años, más allá de que aquel papel le abrió otras puertas laborales en los años siguientes.
“No me trae feos recuerdos, pero no fue el momento donde mejor la pasé”, sentenció la modelo, sin querer meterse demasiado en el barro y ante la consulta de si había quedado marcada por alguna situación en particular.