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Así es la vida de Matías, el hermano de Juana Viale que pocos conocen
En un mundo donde el brillo de las cámaras y los reflectores suele ser el camino más obvio para aquellos nacidos en el seno de una familia de estrellas, Matías Viale, hermanastro menor de Juana Viale, ha optado por un camino diferente. La tentación de seguir los pasos de sus hermanos mayores, ampliamente conocidos en el ámbito del espectáculo argentino, no pudo más que reforzar su deseo de idear su propia trayectoria, lejos de las constantes miradas inquisitivas del público y los medios de comunicación.
Desde sus primeros pasos en el ámbito profesional, Matías demostró contar con una visión clara y una curiosidad innata por todo lo relacionado con la publicidad y la comunicación. Joven y talentoso, comenzó a forjarse un camino propio dentro de una agencia innovadora donde su creatividad no tardó en destacar, sobre todo al trabajar con destacadas etiquetas de vinos. Este primer acercamiento a la industria fue el impulso que Matías necesitó para decidir aventurarse en nuevas esferas profesionales donde pudiera darle alas a su pasión por las historias y los contextos visuales.
A pesar de los lazos familiares que lo unen al universo televisivo, especialmente tras haber participado en destacado roles dentro de Story Lab junto a su hermano Nacho Viale, colaborando en producciones icónicas como 'La Noche de Mirtha' y 'Almorzando con Mirtha Legrand', Matías sentía que había más por explorar. Su interés por la diversidad de la industria cultural lo llevó a inclinarse por proyectos de mayor independencia creativa. Con un afán de descubrir nuevas expresiones artísticas decidió orientar sus esfuerzos hacia la producción de cine y música, dos de sus grandes pasiones personales.
A partir de 2017, este deseo de innovar encontró plataforma en Rodeo Entertainment, una compañía con un fuerte enfoque en producción musical y cinematográfica donde Matías asumió su rol con maestría y dedicación. Como manager y desarrollador integral de proyectos clave, especialmente aquellos tocantes al renombrado artista Fito Páez, Matías fue instrumental, no solo desde el plano ejecutivo, sino creativo. El vínculo profesional con el legendario músico lo llevó a manejar giras y espectáculos de gran envergadura internacional, lo cual cimentó su prestigio en la escena artística contemporánea.
A pesar de trabajar en un entorno tan fascinante y plagado de oportunidades, Matías sostiene un bajo perfil. Manteniéndose siempre a la sombra del protagonismo ajeno, ha conseguido ganar respeto y admiración por su destreza y enfoque silencioso pero altamente efectivo. Aunque ajeno al espectáculo en el plano personal, su impacto tras las escenas resulta innegable, emergiendo como una figura crucial que, aunque le guste o no, goza ya de reconocimiento gracias a su perspicacia y profesionalismo en el ámbito cultural.