REVELACIONES
Impactante: Benito Fernández confesó cómo fue su aventura sexual con dos curas
En el transcurso de una emisión reciente del popular programa "La Noche Perfecta", el famoso diseñador de moda, Benito Fernández, se presentó como invitado especial. Él, conocido por su estilo audaz y su manera amigable de enfrentar la vida, no podía pasar por alto la interrogante contundente que Sebastián Wainraich y su equipo presentan a todos los que visitan el set. No obstante, esta vez, la respuesta de Fernández acaparó la atención del público, al relatar un pasado vivido que implicaba un affaire con dos clérigos, confesó que sus encuentros, aunque estuvieron relacionados con individuos provenientes del mismo ámbito, no sucedieron de manera simultánea, detallándolo sin temores, pero con respeto.
Benito Fernández se describió como una persona que vive intensamente cada fase de su existencia. Su enfoque respecto al amor no dista mucho de esta definición, pues cuando se trata de emociones románticas, no teme en lanzarse al vacío cuando la situación lo amerita. Sin embargo, el contexto revela un escenario en donde la impresión inicial puede cambiar drásticamente una vez que se desdibujan las circunstancias. Así lo afirmó, al contar una experiencia donde enfrentó la inesperada y polémica sorpresa de estar involucrado emocionalmente con un clérigo que había mantenido en vano su identidad. En estas dos ocasiones, según mencionó en el programa televisivo, tuvo momentos fugaces, "un touch and go", enfatizando en que esto fue el resultado de encuentros sencillos pero significativos con quienes se habrían mostrado primero como pares de sentimientos.
Durante su narrativa, Fernández compartió una imagen más detallada de esta experiencia coincidente que le sucedió por primera vez sin precedentes. Contó cómo tras haber roto el hielo inicial con uno de los religiosos, encontró la motivación para visitarle y dejar que el destino hiciera el resto. Ante la sorpresa de otro tipo de detalles omitidos anteriormente, el diseñador viajó esperando una reconexión emocional genuina. Sin embargo, contó que al abordar su vuelo hacia Mar del Plata para seguir con el encuentro, se llevó una impresión memorable cuando supo cómo debía reconocer a su cita final: “Me dijo que lo reconocería por cómo iba vestido, en atuendo clerical”, relató Fernández.
Este inesperado detalle no lo amedrentó y, al reencontrarse finalmente con su acompañante para esa jornada, descubrió que las apariencias no lo eran todo. El momento del saludo fue descrito como natural y relajado, desmitificando cualquiera aprensión que se hubiese podido formar en su interior; lo distendió con sencillez y, ambos optaron por un cariño momentáneo que alimentó su ánimo.
A pesar de la naturaleza intrigante de su relato, el diseñador dejó claro que el destino de estas conexiones no trascendió lo previsto. Al finalizar la presentación pública de su historia, Fernández zanjó cualquier especulación sobre si preservaba las conversaciones con ambas personas tras estas ocurencias al unisonar su resignación sin complicaciones: "No, con ninguno de los dos", concluyó con serenidad.