CONFLICTO
Edith Hermida rompió en llanto al aire por las durísimas críticas de sus compañeras: “No quiero seguir”
Edith Hermida, reconocida figura del ambiente televisivo, ha sido el blanco de severas críticas por parte de sus ex compañeras de trabajo. La polémica comenzó cuando varias panelistas del reconocido programa Bendita TV arremetieron contra Hermida, señalando que su estilo de trabajo dejaba mucho que desear en términos de compañerismo, llevándola a un estado de profunda tristeza y angustia. La controversia se intensificó cuando Hermida, en un intento por confrontar las críticas, alzó la voz contra su colega Romina Scalora. Sin embargo, este no fue el final del conflicto, ya que otras ex compañeras, como Anita Sicilia y Eliana Guercio, se sumaron al reclamo. Guercio, incluso, afirmó que había dejado el programa para no tener contacto con Hermida, lo que acentuó aún más las tensiones.
Ante este aluvión de acusaciones, Edith Hermida se manifestó públicamente buscando cerrar el capítulo abierto con Scalora y tratar de calmar los ánimos. "Quiero dar por terminado el tema con Romina Scalora. No quiero seguir hablando," expresó con firmeza, reflejando el dolor que le provocaba el rechazo general de sus compañeras. Durante una transmisión, Hermida rompió en llanto al admitir que no le gusta ser el centro de atención en un conflicto de esta magnitud. En este conmovedor episodio, declinó justificar sus acciones alegando que "mi intención no es ser conflictiva, yo soy otra cosa."
Edith Hermida explicó que su enojo con Romina Scalora surgió de un desencuentro puntual al aire. "Por lo general, no me enojo con lo que sucede en pantalla, pero esa vez fue diferente. Logré calmar ese enojo y ese era mi objetivo al hablar con ella," relató. Hermida insistió en que, a pesar de la disputa, se sentía cómoda trabajando con Scalora, y afirmó sentirse incomprendida por el ataque orquestado por sus ex compañeras.
La periodista también aprovechó para aclarar las acusaciones de mala compañera. Refutó estas afirmaciones afirmando que siempre despide a sus compañeros con afecto. "A veces me pasa que no me entero de que alguien dejó el programa, como sucedió con Ezequiel Campa," justificó. Remarcó haber enviado mensajes a sus ex colegas como prueba de su compañerismo, reiterando que nunca fue lejana ni descortés.
Al final del amargo enfrentamiento, Edith Hermida asumió con humildad sus errores y procuró recomponer su imagen pública. "Suele ocurrir que cometa un error o que sea demasiado vehemente, pero en mi esencia, soy una buena compañera," concluyó. Este episodio, aunque doloroso, busca servir de lección tanto para Hermida como para cualquiera atrapado en un ciclo de rumores y confrontaciones.