Dos hermanos resultaron con heridas graves al ser alcanzados por un rayo
En una impactante tarde de miércoles, aproximadamente a las 16:30, una feroz tormenta eléctrica se abatió sobre la ciudad de Monte Quemado, ubicada en el departamento Copo. Fueron momentos de angustia y desesperación los que se vivieron cuando dos hermanos, Agustín y Anabel Farías, decidieron desafiar las inclemencias del tiempo y salieron al patio de su vivienda. La mala fortuna se cebó con ellos al ser alcanzados por la descarga de un rayo.
La tragedia no se hizo esperar y el panorama se tornó crítico. Sus gritos y el sonido del impacto alertaron al vecindario. Su padre, enfrentando una situación de pánico, pero con admirable celeridad, trasladó a sus hijos al servicio de emergencia del hospital zonal, esperando lo peor.
El cuadro clínico que encontraron en el hospital no permitía optimismo: Agustín llegó sin pulso ni signos vitales visibles. No obstante, gracias a la eficaz intervención del personal médico, milagrosamente, logró regresar a la vida. Las heridas provocadas por el rayo no fueron leves; agudas afectaciones en su cabeza y todo el flanco izquierdo del cuerpo pronosticaron un traslado inmediato al Centro Integral de Salud Banda, donde los expertos continuarían con su tratamiento.
En contraste, su hermana, Anabel, se encontró en un estado que llenó de incertidumbre a los doctores. Su renuncia del sentido en las piernas encendió las alarmas, dejándola bajo permanente vigilancia y atención médica.
Por otro lado, en tanto los médicos hacían su parte, el cuerpo policial de la seccional Nº 22, bajo las instrucciones del fiscal, Dr. Gabriel Gómez, iniciaba el procedimiento legal pertinente. El marco protocolar demandó la confección de un informe detallando lo ocurrido junto con las varianzas en el estado de salud de los hermanos, a fin de estar preparados para cualquier cambio en su situación.