Abril, la soprano de Viedma que conquista con sus improvisaciones
Cuando se analiza la música contemporánea, a menudo la gente se puede encontrar con artistas que no solo dominan su instrumento sino que también se lanzan a incursionar en territorios inexplorados. Abril Digüero es una de estas talentosas creadoras que han hecho de la improvisación su sello distintivo.
Con un recorrido lleno de pasión desde sus primeros pasos en la guitarra, esta docente, guitarrista y cantante muestra cómo la música puede ser una forma de expresión auténtica y vibrante. Hace unos meses, recibió aplausos en una espontánea puesta en escena en el Centro Cultural de Viedma durante el XXX Festival Internacional “Guitarras al Mundo 2024”.
Unas pocas horas antes de subir al escenario de la sala mayor “Antú Ruca” se encontró que Alberto D'Alessandro, director del Grupo Troverías de Bahía Blanca había decidido exhibir al público su obra para guitarras llamada “El dolor de Sayhueque”, en homenaje a un cacique engañado durante la denominada Campaña al desierto. Abril, soprano por naturaleza puso su voz.
Un comienzo musical inspirador
Es importante lo que desarrolla: docente, guitarrista y cantante. Empezó con la música a los 11 años, cuando se inscribió en un taller de guitarra en el Círculo Italiano Dante Alighieri de la capital rionegrina. A partir de esa experiencia y otros años más de autodidacta decidió que en cuanto pudiera accedería a la Escuela de Arte Alcides Biagetti de Patagones para seguir aprendiendo.
Así es que comenzó la Formación Básica (Foba) a los 15 años. Es la primera parte de la carrera, que dura tres años y que permite acceder sin haber terminado aún el secundario. “Creo que fue la mejor decisión que tomé. En esa etapa conocí mucha gente que transmite una gran pasión por esta disciplina. Eso te marca un montón. Es maravilloso que tengamos esta oportunidad en nuestra comarca. Terminé el Foba al mismo tiempo que el secundario y, si bien pasé por muchas carreras que pensé en estudiar, me decidí por seguir mi formación acá como Profesora de Educación Musical”, apuntó ante NoticiasNet.
Prosiguió: “en 2023 me recibí, pasando en todo ese tiempo miles de experiencias hermosas, una de ellas, finalizar con un concierto de graduación hermoso organizado por mis profes. Toqué en varios eventos como solista vocal e instrumental, luego en 2022 formamos 'Loveland Jazz Dúo' con Pablo López Minnucci, un proyecto en donde hacemos un recorrido por gran variedad de músicas de todos los tiempos con su origen en el Jazz y el Blues”.
Desde 2019 forma parte del Coro Municipal de Viedma que dirige Hernán Pérez Huezó, con el que todos los años atraviesa experiencias muy lindas. “En algunas ocasiones también compongo mis propios temas e incursiono en el mundo de los arreglos corales. Actualmente sigo formándome para obtener la Licenciatura en Teoría y Crítica de la Música (por la Universidad Nacional del Litoral), soy docente en escuelas de la ciudad y profesora particular de guitarra”, destacó.
Presentaciones, creatividad y sentimientos
Respecto de su experiencia en “Guitarras al Mundo” contó que “la verdad que fue increíble estar ahí. Fue un sueño cumplido. Gracias a esta práctica pude conocer a artistas de otras localidades, con una gran trayectoria. Aprendí un montón de ellos así como también del proceso. Prepararse para algo tan grande no fue fácil".
En su proceso de preparación para tocar en vivo no sólo se preocupa por estudiar las obras o las canciones al detalle y trabajar en la interpretación, sino que también hay partes de ella que debe esforzarse para poder afrontar sus propios miedos, inseguridades, pensamientos, y que estos no la afecte a la hora de comunicar a través del arte.
En ese sentido, y luego del respaldo que recibió del público esa noche por el salto cualitativo que dio con su creatividad y técnica, puso de manifiesto que “el apoyo de mi gente fue fundamental para lograrlo. Estoy feliz y agradecida de haber sido parte en la edición 2024 (de "Guitarras") representando a mi ciudad”.
Su registro es soprano, y según su espejo y lo que ven de ella en el escenario, la intención es ponerse la ropa del personaje que está interpretando o imaginándose una historia. “La veta de la improvisación viene del jazz y me gusta transmitir sentimientos”, concluyó la joven quien paso a paso va cursando su trayectoria que incluye la composición de canciones.