INSEGURIDAD
El dolor de Gladys Florimonte por el violento asalto que sufrió: “Mostró el revolver y…”
En un giro inesperado en medio de la profesión artística, la reconocida actriz Gladys Florimonte, junto a su elenco, sufrió un impactante y suceso violento que alteró la tranquilidad del barrio porteño de Palermo, un acto que no hizo más que evidenciar la creciente preocupación por la seguridad urbana.
La obra "No te vistas para cenar", que reúne en sus filas a talentos como Christian Sancho, Celeste Muriega, Nico Riera y Lali González, se preparaba para alzar el telón cuando el teatro que albergaba sus ensayos fue víctimas de un cruel asalto. La apacible rutina fue rota por el repentino ingreso de un individuo que empleó un arma de fuego para amenazar a los presentes, una escena que la actriz describió con notable detalle, narrando cómo uno de sus peores miedos emerge de las sombras.
La violencia no se quedó en un simple amague. Tras mostrar su arma, el delincuente procedió a despojar a los actores de sus pertenencias personales. Gladys Florimonte, notablemente afectado, relató con pesar de la pérdida de sus teléfonos y joyas preciosas que guardaban un valor sentimental, compartiendo así un lado profundamente personal del daño infligido.
Este episodio no sólo incurrió en pérdidas materiales sino también en un sentimiento de inseguridad al que sucumbieron la actriz y sus compañeros. "Nos sentimos desprotegidos", enfatizó Gladys Florimonte. Los rastros electrónicos de los dispositivos llevados señalaban La Matanza como posible citio del botón, un dato que, desafortunadamente, pareció no movilizar a las autoridades, según palabras de la actriz, quien cuestionó la eficacia del sistema judicial y de seguridad al lamentar la prolongación en el accionar de los encargados de la justicia.
A lo grotesco del robo se sumaron insinuaciones de complicidad interna en el teatro. Gladys compartió su desazón ante la puerta metálica que misteriosamente dejó de ser impenetrable aquella jornada, sugiriendo que el ladrón tuvo ayuda de alguien conocido. Estos datos no hacen más que enriquecer la trama del acontecimiento, saturadas de tensiones que exceden el puro hecho delictivo.
Con tono lúcido, aunque todavía sacudido, Gladys Florimonte insistió en la importancia de respuestas concretas por parte de las autoridades; "Eso que parece un cine casero de terror, ocurrido en la vida real", dejó en claro en sus declaraciones finales. Así, este artista que tantas sonrisas regaló a su público, hoy carga una memoria plagada de susto y reclamos no escuchados, un toc toc construido de pesadilla en medio de su pasión.