2024-12-25

Hogares de Cristo en Viedma: una puerta de salida de las drogas

Se consolida este espacio de contención en la búsqueda de la sanación. Próximamente se habilitarán otros sitios similares.

La idea es salir del infierno, y en Viedma, el esfuerzo y dedicación de los Hogares de Cristo están comenzando a generar un fuerte impacto positivo en la comunidad. El coordinador de la institución, Jorge Dehais, compartió un balance del año, resaltando la participación de un promedio de 150 personas, de las cuales 41 siguen activas en el programa de recuperación. 

Leé también: Los Hogares de Cristo y su vital lucha contra las adicciones

Para llevar adelante la recuperación de las personas, los Hogares de Cristo cuentan con "umbrales", que son distintas etapas que van atravesando los voluntarios, quienes buscan alejarse de los consumos problemáticos de sustancias. 

Al respecto, Dehais explicó que en el primer umbral lo que se hace es la desintoxicación y adaptación, el segundo tiene por objetivo volver a tomar los valores de familia, trabajo y responsabilidad. El tercero está vinculado con el tratamiento, donde comienza el camino de los 12 pasos, que son preguntas que se le dan semanalmente y están referidas a su vida. En este caso se habla de los problemas que tienen y se busca el punto donde comenzó el consumo de sustancias.

La cuarta estrategia, dentro de la guía de abordaje, se extiende por espacio de tres meses, siendo los dos primeros de tratamiento, y se termina con la inserción a la sociedad.  En el quinto umbral los jóvenes tienen mucha más libertad y empiezan a salir a trabajar.

Balance

La iniciativa de los Hogares de Cristo, en tanto, centra su actividad en ofrecer un soporte sustancial a individuos que enfrentan el desafío del consumo problemático de sustancias. Este referente señaló que su enfoque no sólo radica en proporcionar apoyo asistencial, sino en inspirar confianza en un proceso de transformación personal. "Queremos ayudar a que las personas vislumbren un horizonte de cambio, alejándose de la oscuridad del consumo", afirmó. 

En conversación con Radio Nacional Viedma,  comentó en primer lugar que “los Hogares de Cristo tienen por principal objetivo darle una mano a jóvenes y personas adultas que están en situación de consumo problemático. La idea es hacerles ver que hay una posibilidad de cambio, de transformación en sus vidas, para salir de esa oscuridad que atraviesan”.

Con respecto al año que finaliza, señaló que “ha sido muy intenso, muchas personas pasaron, algunos se quedaron y otros no quisieron seguir con el tratamiento, como es voluntario pueden entrar y salir. En el transcurso del año pasaron unas 150 personas, de las cuales quedaron 41 chicos. De ese total quedaron dos chicos en Viedma luego de transitar el 5to umbral, con lo cual podemos decir que están los cinco umbrales en actividad”. 

Según explicó, “se trabajó bien, algunos retomaron su trabajo en el Estado, otros son 'changarines' y algunos están completando el quinto umbral, otros hicieron hasta el tercero, que es la vértebra del tratamiento y se han retirado. Por suerte, algunos pudieron superar la situación de consumo problemático”. Para llegar a buen puerto, reveló que “se hace un trabajo conjunto con la familia porque ellos hacen lo que decimos “consumo en seco”, que es darles plata o tolerar que le sigan robando en su casa para consumir”.

Actualmente el trabajo está centrado en la sede ubicada en calle Italia y Belgrano, donde funciona la capital Virgen Misionera, pero el tratamiento se hace en una chacra ubicada en la zona de San Javier. A la par se está terminando la Casa de Mujeres en el barrio Fatima, que ahora va lenta por cuestiones económicas”.

En la clave para la prevención de adicciones, existen métodos como hablar, informar, contener, escuchar y abrir el diálogo sobre el consumo, y en este marco, se han interesado numerosas personas que llegaron a esta ciudad de diversos puntos del país, como la provincia de Jujuy, Río Gallegos o de Buenos Aires, quien arribaron en calidad de "derivadas" . 

Quienes necesitan ayuda de esta importante red institucional de contención pueden acercarse a la capilla Virgen Misionera, ubicada en Italia y Belgrano de esta capital o bien pueden tomar contacto con el párroco Luis García en la Catedral, donde funciona la Pastoral de Adicciones, un grupo de voluntarios que tiene como misión este trabajo solidario.

Nuevo hogar

Dehais adelantó que “para el año próximo vamos a tener un nuevo Hogar de Cristo en Viedma, en este caso en el barrio Álvarez Guerrero. Si bien teníamos pensado abrirlo el 21 de diciembre, por las fiestas pasamos todo para la primera semana de enero. Será un centro de día que trabajará de mañana y tarde, brindando charlas, actividades con profesores y que se sumará al trabajo de la Red Interinsticional que la integran entre otros la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) y el municipio de Viedma”.

 

Te puede interesar