DESVENTURA
Julieta Poggio vivió un terrible momento al aire cuando se le salió un diente
La reconocida figura televisiva, Julieta Poggio, vivió un episodio que dejó a todos sus fanáticos sorprendidos y a ella misma visiblemente afectada. Durante una reciente transmisión en el programa Rumis (La casa), Julieta decidió sorprender a sus compañeros revelando un supuesto talento de hacer trucos graciosos con su cuerpo, sin prever las inesperadas consecuencias que esto acarrearía.
Todo inició cuando Julieta informó a sus compañeros del programa que tenía un truco especial que aún no había mostrado. Ella afirmó ser capaz de mover su tabique nasal de una manera poco común, lo que despertó la curiosidad del panel. Al realizar lo que afirmó ser un truco con su nariz, provocó una reacción general de asombro por el pequeño "crack" sonoro que producía, similar a un mecanismo que desatrancaba algo en perfecto estado.
Sin embargo, este espectáculo, que en principio fue entretenido, pronto viró al desconcierto. Sus compañeros, preocupados por posibles lesiones, le instaron a que no continuara con el juego. Julieta, entre risas, desveló el secreto detrás del ruido: no era su nariz, sino un truco con sus dientes, empleando las uñas para simular el sonido del tabique.
Desafortunadamente, lo que comenzó como una inocente demostración terminó al borde de las lágrimas. Luego de revelar el ardid, un desafortunado accidente dental ocurrió. Julieta notó algo distinto al tacto y su expresión cambió al notar la verdad. “Ay, creo que me saqué un pedazo de carilla”, confesó preocupada mientras caía la presión emocional.
Tratando de restar importancia, señaló que una parte minúscula de una carilla dental había caído. La situación cobraba complejidad para Julieta puesto que, como anunciaba, no tenía tiempo de visitar al dentista inmediatamente debido a un viaje próximo. Esto la llevó, entre bromas nerviosas con sus compañeros, a no contener el llanto al nivelar la tensión y el nerviosismo derivados del suceso.
Finalmente, aunque el evento tenía el potencial para convertirse en una fuente de mayor angustia, la profesionalidad y el buen humor de Julieta Poggio permitieron que el programa continuara casi sin más inconvenientes, dejando un recordatorio inolvidable de los males imprevistos que pueden florecer de unos minutos de inocente entretenimiento televidente.