CONFESIONES
Analía Franchín sorprendió al confesar qué es lo primero que toma cuando empieza el día
En el dinámico programa matutino "A la Barbarossa", Analía Franchín decidió abrirse y compartir aspectos hasta ahora desconocidos de sus hábitos al iniciar el día. Entre risas y un ápice de sorpresa, los televidentes pudieron conocer que la simpatía de Franchín viene acompañada de rituales bastante peculiares para comenzar sus mañanas con energía y salud.
El reconocimiento público sobre estos hábitos comenzó cuando Georgina Barbarossa, conductora del programa, reveló al aire una bebida matutina que Analía ingiere con regularidad: "Vos a la mañana tomás el aceite de vinagre, que me lo haces tomar a mí", comentó Barbarossa entre risas. Sin embargo, el menú mañanero de Franchín va más allá. Con una notable seriedad y haciendo gala de una disciplina saludable, Analía explicó que su rutina matutina incluye un cóctel de suplementos y bebidas naturales que no pasa desapercibido.
"Por la mañana, tomo colágeno y queratina debido a mi régimen de entrenamientos intensivos", afirmó Franchín, detallando su consumo cuidadoso de líquidos. La rutina especifica que comienza con medio litro de agua con limón al despertarse; un hábito que asegura limpia y purifica desde el interior de su organismo. Veinte minutos después, es el turno de medio litro de jugo de apio, una bebida que se ha ganado la popularidad por sus propiedades desinfectantes. Solo después de este estimulante inicio, Analía da paso a su desayuno habitual.
Como si revelar su distintiva bebida energética no fuera suficiente, Franchín también compartió un detalle muy particular sobre su higiene personal que sorprendió a sus compañeros: "Lo primero que hago apenas me levanto es limpiarme la lengua. ¡Es fundamental!", exclamó, mientras Esbozaba una explicación sobre su método y las razones detrás del mismo.
Con un enfático consejo, Franchín hizo hincapié en la importancia de mantener la lengua limpia. "Tengo el mejor limpiador de lenguas del mundo. En mi neceser puede faltar de todo, menos eso", defendió, provocando la curiosidad de los presentes. "Con la lengua limpia, ganas salud", añadió, argumentando los beneficios que esta práctica tiene para una correcta percepción de sabores y un aliento fresco.
Además, lejos de guardar celosamente su hábito, Franchín invitó al público ya sus compañeros de programa a integrarse a esta práctica higiénica. "Si no tienen un limpiador de lengua, háganlo con una cuchara sopera. Te la barrés", aconsejó, despertando tantas sonrisas como reflexiones en el set del programa.
Estas confesiones de Franchín, entre el desenfado y la seriedad, muestran cómo pequeñas costumbres matutinas pueden configurar un inicio de día saludable y enérgico. Su particular método para comenzar cada jornada revela su compromiso tanto con la salud como con el bienestar personal,cautivando a la audiencia y generando una renovada curiosidad por estos temas cotidianos.