¿CÓMO ESTÁ?
Barassi deschavó a Wanda Nara por su actitud en Love is Blind: “Sos otra”
Las intrigas detrás del escenario de los reality shows, especialmente aquellos que involucran a figuras mediáticas como Wanda Nara, nunca dejan de captar el interés del público. Mientras el bullicio alrededor de su vida personal con Mauro Icardi continúa, otra sombra de especulación se ha cernido sobre la empresaria y la televisora, esta vez, dentro del set de 'Love is Blind'.
Darío Barassi, conocido parangón del humor argentino y colega de Wanda Nara en la conducción de dicho reality show, fue testigo de un cambio notable en la empresaria. Durante las grabaciones, Barassi notó una nueva faceta en Nara, llena de seriedad y dedicación hacia su labor profesional, algo que no pudo evitar compartir con sus seguidores de Instagram. "No parás de estudiar, sos otra", fue la observación del comediante, acompañado por un video donde Wanda mantenía la vista fija en sus papeles, aparentemente sumergida en su trabajo y caracterizada por su atuendo usual, incluido el ineludible par de gafas de sol.
A pesar del ambiente generalmente de camaradería en la producción del reality, Barassi no pudo resistir añadir un toque de su característico humor. Otro de sus videos capturó una anécdota donde lamentaba, en tono jocoso, la falta de comunicación con su compañera de set: "Muchísima comunicación. Ignorado", expresó, reflejando el distanciamiento emocional no intencional de Wanda. Ella, en el mismo espíritu jovial, le rogó: "No me escraches, por favor”. La buena intención de su interacción fue asegurada por Barassi, quien de manera pícara anunció: “Voy a hacer algo novedoso y voy a hablar bien de Wanda. Nadie lo hace”.
Intrínseco a su actitud de hilaridad, el comediante logró que un vulnerable aspecto de Wanda se asomara. La franqueza con la que la empresaria comunicó lo sensible que se sentía en esos momentos despuntó un atisbo de la carga emocional que enfrenta: “Estoy tan sensible que cualquier cosa que me digas me voy a poner a llorar”. Barassi, mostrando empatía pero manteniendo su caracterizante tono ligero, bromeó: "Algo esconde" al respecto de los astutamente usados lentes de la conductora, a lo que ella replicó: “Sí, mis ojos hinchados”. El momento culminó con el toque humorístico habitual que arropaba lo que sería una jornada común, hecha más llevadera gracias a la química genuina entre ambos.
A la par de sus obligaciones en la televisión, Wanda Nara continúa lidiando con las reprimendas de la vida personal expuesta y sus compromisos laborales. Aquella misma mañana, los medios la vieron partir de su hogar en Núñez en compañía de la controversia ambulante que es L-Gante. Los rumores no tardaron en prenderse, pero ante la prensa, liderada por figuras del periodismo del espectáculo como Christian Mercante, Wanda se mantuvo parca acerca de los detalles personales, explicando brevemente haber visitado a Icardi por cuestiones particulares irrelevantes para los oídos indiscretos del sensacionalismo.
Todo converge a una especie de encrucijada en la vida de Nara; la constante atención mediática a sus pasos, el papel cada vez más visible en el ámbito laboral, y los ecos de sus temas personales exigiendo un balance preciso para no caer en el agotamiento. Un desafío que encarará con el ímpetu que la caracteriza, moviéndose entre dos mundos que se entrelazan en un drama digno de un reality show, convertido, por la habilidad astuta de sus protagonistas, en una demostración del espectáculo perenne. Algunos podrían ver estas acciones como una acumulación precaria, mas ninguno se atrevería a cuestionar la determinación con la que Wanda se adentra en cada fragmento de su historia, escrita en el interés colectivo de quienes la observan desde el palco.