UNRN - SEDE ATLÁNTICA
Indagan sobre las lesiones en el rugby amateur y sus múltiples incidencias
El rugby es un deporte de contacto de carácter agotador. Cuenta con periodos intensos de actividad, como placajes y sprints, intercalados con periodos cortos de actividad de menor intensidad, como trotar y caminar. Los jugadores experimentan una media de 29-55 contactos físicos (placajes y transporte del balón) por partido.
Por lo tanto, existe un riesgo constante de lesión y la incidencia de las lesiones varía con el nivel de participación, tanto para las lesiones relacionadas con los partidos (de 1 a 825 por cada 1.000 horas de partido) como para las lesiones relacionadas con los entrenamientos (de 12,2 a 105,8 por cada 1.000 horas de entrenamiento), según algunos estudios.
Al respecto, hay más detalles porque en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Sede Atlántica, Mariano Ledesma Peche obtuvo el título de Licenciado en Kinesiología y Fisiatría con un trabajo final que se centró en un área poco explorada pero crucial: la prevalencia de lesiones deportivas en el rugby amateur, tanto en equipos masculinos como femeninos.
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El impulso para desarrollar este estudio, surgió de una cuidadosa revisión de los archivos académicos de la UNRN. Observó que faltaban trabajos en el ámbito de esta disciplina deportiva, lo que se conectó con su vivencia personal como antiguo jugador del Roca Rugby Club. Allí experimentó una dolorosa lesión de rodilla, catalizando su interés por explorar académicamente el mundo de las lesiones en esta institución.
Adentrándose en este proyecto, Ledesma no solo analizó sus propias experiencias, sino que también incluyó un enfoque innovador al estudiar desde un prisma de género. "Busqué incorporar ambos sexos porque el club tiene equipos de primera división tanto masculinos como femeninos", explicó a Noticias Net.
Subrayó la falta de apoyo económico e institucional para los jugadores amateur, quienes se ven obligados a lidiar con gastos médicos significativos debido a la alta demanda física del rugby sin el respaldo monetario del profesionalismo.
Su investigación profundizó en la naturaleza del rugby como deporte de contacto, revelando que este “tiene una de las mayores tasas de incidencia de lesiones”. La ausencia de estudios concretos sobre los desafíos particulares enfrentados por los jugadores aficionados fue una barrera que Ledesma superó, proporcionando datos valiosos sobre estos atletas menos visibilizados.
Además, abordó la carencia de investigaciones sobre rugby femenino. "Era un reto encontrar antecedentes académicos que avalaran mi trabajo sobre este sector. Quise dar visibilidad al talento y las experiencias de las mujeres rugbistas", indicó.
A lo largo de su exhaustiva investigación, Ledesma llegó a conclusiones claras: el tratamiento de las lesiones debe reconocer las diferencias anatómicas entre los cuerpos masculino y femenino. Enfatizó en la necesidad de “desarrollar programas de entrenamiento y prevención específicos, señalando que un conocimiento detallado del cuerpo humano ayudaría a mejorar la eficacia de las intervenciones preventivas”.
Finalmente, Ledesma -como flamante profesional- espera que su investigación sirva como modelo a seguir para otros deportes amateurs en la región, promoviendo la seguridad y el bienestar de los atletas en cualquier disciplina.