RÍO NEGRO Y LA REGIÓN
Impacto de la derogación de la Ley Ovina en la Patagonia
La reciente derogación de la Ley Ovina traJo consigo un debate profundo sobre su efectividad y el impacto en la economía ovina de la Patagonia. Aunque en la provincia de Río Negro se contaba con gestores competentes, la medida, en términos generales, no fue efectiva a nivel macroeconómico.
Así lo explicó Santiago Nazar, productor ovino de la región, quien abordó diversos desafíos y problemáticas que enfrenta actualmente el sector.
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Nazar, en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias, destacó que la industria ovina en Río Negro ha visto una fuerte contracción en las últimas décadas, reduciéndose de dos millones de cabezas de ganado a apenas 800.000. La falta de apoyo estructural y de inversiones básicas ha llevado al abandono de campos y al deterioro de infraestructura esencial, como los alambrados. “Es una inversión que está quedando afuera del alcance de la mayoría de los productores”, afirmó Nazar, al señalar la situación crítica de muchos productores que no pueden mantener sus tierras en condiciones óptimas.
Uno de los temas más destacados por Nazar fue el cuentapropismo, la situación en la que muchos pequeños y medianos productores deben operar sin apoyo estatal. Explicó que este tipo de trabajadores enfrentan los retos económicos –como la inflación y la alta carga impositiva– sin ningún respaldo del gobierno. “Eso es el gran cambio, que el Estado no se meta con la gente que trabaja por cuenta propia”, señaló Nazar. “El Estado tiene que hacer lo que tiene que hacer y nosotros vamos a hacer lo que tenemos que hacer, cada cual en su tarea”, dijo.
Además de los retos económicos, la falta de exportaciones de carne de cordero limita el crecimiento del sector. La mayoría de los productores de la región están confinados al mercado interno, lo que genera una competencia desventajosa. “En la Patagonia, muchos estamos metiendo los corderos en el mercado interno, entonces nos estamos pisando los callos”, sostuvo Nazar, quien destacó que una mayor apertura al mercado internacional podría ser clave para el desarrollo.
La cuestión cambiaria es otro factor que afecta profundamente a la producción ovina. Nazar explicó que los insumos necesarios para la actividad están regidos por el dólar paralelo o “dólar real”, mientras que las ventas, especialmente de lana, siguen atadas al dólar oficial. “Nuestras ventas, sobre todo la de la lana, no están liberadas, están con el dólar pisado”, afirmó, enfatizando cómo esta situación perjudica la rentabilidad de los productores.
A pesar de la demanda de lana en mercados internacionales como China y Europa, Nazar lamentó que Argentina aún no valore la lana merino adecuadamente. “La gente no está informada sobre sus beneficios frente a las fibras sintéticas”, comentó. Nazar también expresó su admiración por el modelo uruguayo, donde los productores han logrado avances significativos en lana fina, sugiriendo que el país podría aprender de su experiencia para mejorar su propia producción.