ECOLOGÍA
Amenaza al bagre marino: un estudio de la UNRN revela su vulnerabilidad
El Bagre Marino, científicamente conocido como Genidens barbus, es una especie vulnerable que capturó la atención de los investigadores del Laboratorio de Bioecología y Calidad Ambiental Acuática (LabByCaA) de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).
Aunque el primer estudio en profundidad comenzó en 2017, los registros científicos datan desde 1936. Esta especie se distribuye a lo largo de la costa Atlántica desde el norte de Brasil hasta el sur de Chile, con poblaciones detectadas también en el río de La Plata y el río Negro, en la región de patagónica. Estas poblaciones enfrentan numerosas amenazas, principalmente debido a la alta presión pesquera y la falta de conciencia sobre su importancia ecológica.
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"Durante un relevamiento de peces realizado en el río Negro, aparecieron los bagres. A partir de ahí me enfoqué en investigar y encontré un trabajo que en 1936 ya hablaba de esta especie en la zona", explicó a Noticias Net la doctora en Biología, Andrea Tombari.
"Se decía que llegaba solamente hasta San Blas, lo que no era cierto, entonces comencé a trabajar sobre esto y luego salió una beca para doctorado del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) para Cecilia González Dubox, a quien estoy dirigiendo. Comenzamos con la distribución del bagre y luego pasamos a trabajar en una parte más patagónica, con relevamiento en Chubut, Santa Cruz y Río Negro", agregó.
En Brasil y del río de La Plata es intensamente explotado debido al valor comercial de su carne y para uso en pesca deportiva. En la Patagonia, sin embargo, la problemática toma otro matiz. Aquí, los bagres marinos son considerados una plaga porque interfieren en la captura de otras especies de interés para los pescadores deportivos, lo que fomentó su exterminio involuntario y su percepción negativa. Este acto de desconocimiento subestima su rica contribución ecológica y ha urgido a los científicos a actuar rápidamente para revertir este mito equivocado.
Durante su ciclo de vida, el bagre marino adopta hábitos de reproducción específicos. La especie alcanza la madurez sexual a los siete años, logrando una longitud de al menos 43 centímetros. En la época reproductiva, se dirige a los estuarios costeros donde las hembras liberan huevos que los machos fertilizan e incuban oralmente. Esta fascinante técnica de crianza se manifiesta durante varios meses, al cabo de los cuales los nuevos alevines son liberados al estuario hasta cumplir tres años, momento en el que se integran nuevamente al mar.
La dieta del bagre marino es variada y no selectiva, incluyendo crustáceos, peces, moluscos y equinodermos. No obstante, enfrenta la depredación de especies mayores como delfines, lobos marinos y tiburones, los cuales han evolucionado adaptaciones específicas para sortear las peligrosas espinas de los bagres, que pueden resultar letales. Sin embargo, la principal amenaza para esta especie aún es la incursión humana, tanto por motivos depredatorios como por ignorancia de su rol dentro del ecosistema.
"Realizamos la descripción de los tres pares de otolitos del Bagre, sobre la dieta, quiénes son sus prepadadores, y también estamos trabajando en conjunto con pescadores del río Paraná en la población norte. Nos van informando, viajamos, tomamos las muestras, capacitamos, y ahora lo que nos resta para el año que viene es la parte reproductiva, para saber si lo hace en el río Negro, en San Blas o en Río Colorado", comentó.
"Lo que también encontramos es que están empezando a llegar en cardúmenes y en lugares donde antes no estaban, como en Puerto Madryn. Cuando la gente comenzó a prestar atención, se encontraron registaron allí y también en Playa Unión, en Bahía Camarones, en el Puerto San Julián de Santa Cruz. También nos avisaron que había una cantidad importante en San Antonio Oeste, donde antes no teníamos registro", sostuvo Tombari.
El equipo del LabByCaA se unió a diversos colaboradores para su estudio, desde pescadores locales del río Paraná, pasando por el río de La Plata, hasta tomando contacto con investigadores de la Universidad de Buenos Aires y el Museo de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia". Este conglomerado de esfuerzos se centra en integrar los hallazgos acerca del bagre marino a nivel nacional e internacional, prestando especial atención a la variante patagónica del pez.
Además, se fomenta la concienciación entre pescadores y guías de pesca sobre la importancia de no socavar a la especie en el afán de controlar las poblaciones. Actividades recreativas que atentan contra su supervivencia, muchas veces se deben a la falta de información sobre sus ciclos de vida y la errónea percepción de plaga que se les atribuye.
El trabajo investigativo también busca alterar el rumbo que lleva hacia la extinción irracional de este pez. En Brasil y el río de La Plata, es la explotación no controlada por la carne la que arriesga su existencia. En tanto, en la Patagonia, la imagen desacertada de molestia fomenta su eliminación indiscriminada, propiciando escenarios de manejo irresponsable de residuos al desecharse masivamente en basureros.
De manera agraviada, se desalienta el consumo de su carne que, paradójicamente, cuenta con un alto valor nutricional. A la luz de estas problemáticas, el futuro del bagre marino deviene incierto si no se adoptan medidas de conservación robustas que aseguren su continuidad genética y ecológica en los diversos nichos que habita.