Llegaron los rieles: un paso clave para que el tren vuelva a Viedma
El Tren Patagónico, una pieza clave del transporte en la provincia de Río Negro, está a un paso de reactivar su servicio entre Viedma y San Antonio Oeste gracias a la llegada de 31.600 metros de rieles. Este material ferroviario, esperado desde 2016, es el impulso necesario para iniciar las reparaciones y asegurar que el tren vuelva a conectar estas ciudades, además de restablecer la conexión hasta San Carlos de Bariloche.
Con el apoyo del Gobierno Provincial y Nacional, esta primera etapa busca habilitar nuevamente el tramo, que se encontraba fuera de servicio debido al desgaste de las vías. La gestión encabezada por el presidente de Tren Patagónico, Roberto López, junto con el gobernador Alberto Weretilneck, logró concretar el traslado de este material esencial desde Buenos Aires, en una operación logística que involucra cuatro envíos de rieles hacia la región.
Los rieles, que ya están en camino, serán utilizados principalmente en las zonas más críticas del trayecto. El objetivo es claro: dejar todo listo para que el tren retome su circulación en óptimas condiciones y pueda garantizar un viaje seguro para los pasajeros. Cada tramo de riel tiene 40 metros de largo, y en total se espera cubrir unos 15 kilómetros de vías que han sufrido los mayores daños.

Según Néstor Fattori, gerente de operaciones de Tren Patagónico, la llegada de estos materiales marca un hito para la empresa. “Nunca se había recibido esta cantidad de rieles, es fundamental para la renovación y mantenimiento del tramo. Además, esto viene acompañado de otras gestiones que nos permitirán avanzar con mayor rapidez”, destacó Fattori.
La reactivación del tramo entre Viedma y San Antonio Oeste es una pieza fundamental dentro del Plan Integral de Mantenimiento que la actual gestión está llevando a cabo. Además de la conexión entre estas dos ciudades, el plan contempla garantizar el servicio hacia San Carlos de Bariloche de cara a la temporada de verano 2025.
La llegada de los rieles, que pesan 2.000 kg cada uno, ha requerido una coordinación logística de gran envergadura. Desde la estación Adela, en Chascomús, Buenos Aires, hasta Bahía Blanca, y luego hacia San Antonio Oeste, los rieles están siendo transportados en vagones de carga especiales. Este proceso es clave para asegurar que todo el material llegue en tiempo y forma, permitiendo al personal encargado de las reparaciones avanzar con las tareas en la vía.