Viedma lidera las preferencias y más de la mitad de los argentinos quiere mudar la capital
El traslado de la capital resurge una vez más y el debate se ha instalado en la calle y las redes sociales. Según un estudio realizado por Zuban Córdoba y Asociados entre el 11 y el 13 de octubre de 2024, más de la mitad de los argentinos (45,3%) se mostró a favor de mudar la capital de la nación a otra ciudad, mientras que un 32,5% está en contra y el 22,2% no se inclina por ninguna opción.
La encuesta, que abarcó una muestra representativa de 1.900 personas mayores de 16 años de todas las regiones del país, reveló un dato que acapara la atención: Viedma, capital de la provincia de Río Negro, es la ciudad más votada entre quienes apoyan el cambio. Con un 26,7% de las preferencias, esta ciudad patagónica se impone sobre otros destinos históricos y económicos como Córdoba (20,4%), Tucumán (6,4%) y Rosario (4,4%).
El interés en Viedma como posible nueva capital no es nuevo. Ya en la década de los 80, bajo el gobierno de Raúl Alfonsín, se barajó la posibilidad de trasladar la sede del poder político hacia esta ciudad, como parte de un plan estratégico de desarrollo territorial que finalmente no se concretó. Sin embargo, la idea parece haber quedado latente en la memoria colectiva y hoy resurge con fuerza.
A pesar de que Viedma lidera las preferencias, el estudio también muestra que el 29,8% de los encuestados a favor del traslado eligió otras opciones, siendo la creación de una nueva ciudad o La Pampa las alternativas más mencionadas. Esto refleja que el debate está lejos de cerrarse y que la búsqueda de un nuevo centro político sigue siendo un tema de interés.
El informe, liderado por el Mgtr. Gustavo Córdoba y la Mgtr. Ana Paola Zuban, destaca que el estudio tiene un margen de error del 2,25% y un nivel de confianza del 95%, lo que subraya la solidez de los resultados y la importancia de considerar las opiniones ciudadanas en un tema tan relevante.
El traslado de la capital es una decisión que involucra múltiples aristas: políticas, económicas, culturales y logísticas. ¿Será este el momento de avanzar con una medida que muchos consideran necesaria para un país más equitativo? El debate está abierto y la opinión pública parece cada vez más inclinada al cambio.