2024-10-03

Técnico del INTA destacó el crecimiento de las cabañas: "La ganadería ha cambiado los números"

"Yo recuerdo que antes no se vendía una vaca vieja, se moría en el campo, y hoy se hace tacto y la vaca que no está preñada va al frigorífico", contó Edgardo Tejeda.

Han pasado varias exposiciones de primavera y en el calendario se apunta con todo a la 12° Exposición Hereford de la Patagonia y la 35° Exposición Ganadera de Primavera, del 17 al 20 de octubre en General Conesa.

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Para ir acercándonos al evento, dialogamos con Edgardo Tejeda, técnico del área de Desarrollo Rural del INTA, a fin de saber más sobre la genética de los animales.

Al respecto, explicó: "El golpe más importante se vio con el cierre de la barrera, antes era muy difícil que se pensara en una cabaña porque había que competir con cabañas muy importantes de Buenos Aires. Venían cabañas como Las Tres Marías o Santo Tomás de la Sierra y era un mercado muy difícil para acceder. Con el cierre de la barrera, ya hace más de 20 años, se empezó a introducir genética con inseminación artificial y el trasplante de embriones, con un crecimiento muy importante en la Patagonia, y muchas de ellas del este rionegrino".

"Las cabañas se han ido consolidando, los productores antes le compraban un toro al vecino o dejaban uno del propio rodeo del campo y hoy están valorizando la incorporación de la genética, con mucha tecnología y dinero", puntualizó.

Tejeda determinó también: "Las exposiciones hoy están muy fuertes, la última de Viedma fue espectacular y la de Río Colorado ha sido muy buena. Son convocantes y hay un interesante proceso".

Consultado sobre cuándo fue el quiebre para afianzar el conocimiento de genética, precisó: "Lo que ha ayudado mucho ha sido la economía, la ganadería bovina tiene unos interesantes valores que no los tenía hace una década. Para que algo se desarrolle se necesita que sea medianamente rentable y eso ha ayudado. La ganadería ha cambiado los números, no al nivel de la soja de hace 20 años, pero ha tenido un cambio interesante".

"Yo recuerdo que antes no se vendía una vaca vieja, se moría en el campo, y hoy se hace tacto y la vaca que no está preñada va al frigorífico. Vale la pena lo que pagan y esto ayuda a la rentabilidad del negocio", sumó.

Para Tejada "hay que ser prolijos y tomar números objetivos que ayudan al crecimiento. Hoy un cabañero cuando quiere mejorar un aspecto va a un catálogo, elige el aspecto del toro y lo elige. Por ejemplo, si una cabaña tiene que mejorar el área de ojo de bife o la grasa intramuscular va buscando la genética perfilada para eso".

NoticiasNet · Micro Agroeconómico: Edgardo Tejeda
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