Robo de ganado y drama: "Que esta gente te haga semejante desastre te desmoraliza"
La tranquilidad del campo se ha visto interrumpida por una ola de robos de ganado en las cercanías de Viedma, un problema que, según los productores, no ha cesado a pesar de las denuncias y medidas de seguridad. Andrés Stabile, un productor afectado, compartió su testimonio en Radio Noticias, donde describió la desmoralización que siente tras haber sufrido el tercer robo en lo que va del año.
“Esta vez fue una vaquillona hermosa, la tercera del año. Hoy, una vaca de ese tipo te sale por lo menos 800 mil pesos. Más allá del valor económico, lo que te destroza es el daño que hacen”, relató Stabile. Para ponerlo en perspectiva, esa cifra representa varios meses de trabajo y esfuerzo, y su pérdida no solo golpea el bolsillo, sino que también compromete el flujo de ingresos de los productores locales.
Pero los delincuentes no se limitan a llevarse los animales. También causan daños adicionales que agravan aún más la situación. “Entran y rompen todo. Los alambres que se cruzan en el camino los destrozan. Entre denuncias y arreglar el desastre, perdés un día y medio”, explicó el productor. Según detalló, los robos ocurren en plena madrugada, con los delincuentes entrando por un acceso trasero poco visible y usando motos para movilizarse rápidamente.
“No te entra en la cabeza cómo hacen para llevarse tremenda cantidad de carne en una moto, tienen una habilidad tremenda. Además, que esta gente te haga semejante desastre te desmoraliza”, remató con frustración.
El problema de los robos de ganado no es nuevo para los productores rurales de la zona. En 2022, Stabile sufrió múltiples ataques, con robos de hasta tres animales por vez. “Gracias a que instalé un sistema de cámaras, en 2023 no tuve problemas, pero este año empezó de vuelta”, confesó. Para los productores, los robos no solo generan un impacto económico devastador, sino también un desgaste emocional. Ven cómo sus esfuerzos son desbaratados por la falta de seguridad y justicia, lo que los deja en un estado constante de incertidumbre.
Stabile expresó su frustración ante la falta de avances en las investigaciones. “Tengo una colección de denuncias y comunicaciones de Fiscalía, pero siempre es lo mismo. A los 15 días, por falta de pruebas, el caso va al archivo”, lamentó.
En uno de los casos más llamativos de 2022, atraparon a un hombre con un animal faenado y una moto robada a mano armada. A pesar de las pruebas, el sospechoso solo estuvo preso dos meses antes de ser liberado por falta de pruebas contundentes.
Para Stabile y otros productores, la clave está en la prevención y en endurecer las sanciones para quienes cometen estos delitos. “Mucho hincapié en la prevención y que si agarrás a alguien cometiendo el delito, que se coma sus buenos meses en la cárcel”, subrayó con firmeza.
La sensación de impotencia es grande, y los productores no ven una solución a corto plazo si no se toman medidas concretas para frenar esta problemática. Con cada robo, crece el temor de que su sustento y forma de vida se vean en riesgo permanente. Con la sensación de desprotección extendiéndose, surge la pregunta: ¿cuánto tiempo más podrán resistir los campos sin un cambio real en las políticas de seguridad rural?