PATAGONES-A 20 AÑOS DE LA TRAGEDIA DE MALVINAS
Los casos de bullying y un efecto dominó en los últimos tiempos
Pudieron pasar 20 años de cuando Junior Solich vació el cargador de una pistola contra sus compañeros de la Escuela de Educación Media N° 2 Islas Malvinas de Patagones, pero las derivaciones de un caso de bullying siguen desplegándose como si fueran racimos de uva.
A juzgar por las repercusiones que tuvo en estas últimas horas ese caso, las descripciones gráficas de quienes han interactuado ante este medio, están dejando evidencia, con cicatrices, en los jóvenes que han sido víctimas en otras circunstancias de un lado y otro del río Negro.
El bullying, o acoso escolar, es un fenómeno complejo que puede tener diversas derivaciones en la vida de las personas involucradas. Más allá del estallido de Junior, la Argentina tiene un protocolo de análisis de las principales consecuencias que pueden resultar de un caso.
Hay efectos emocionales y psicológicos. Las víctimas de bullying a menudo experimentan sentimientos intensos de ansiedad, depresión y baja autoestima. Estos efectos emocionales pueden llevar a problemas más graves, como el trastorno de estrés postraumático (TEPT). El miedo constante y el sentimiento de desamparo pueden afectar su salud mental a largo plazo.
Impacto Académico. Los estudiantes que sufren bullying suelen mostrar un rendimiento académico inferior. La falta de concentración, la disminución de la motivación y la asistencia irregular a clases son comunes entre las víctimas. Esto puede resultar en una disminución de las oportunidades educativas y laborales en el futuro.
Relaciones Interpersonales Alteradas. Las experiencias de bullying pueden afectar la capacidad de una persona para relacionarse socialmente. Las víctimas pueden volverse más aisladas, desconfiadas o incluso agresivas. Por otro lado, los agresores pueden desarrollar comportamientos antisociales que persisten en la adultez.
Consecuencias Físicas. El bullying no siempre se limita a lo psicológico; también puede manifestarse en síntomas físicos. Estrés, problemas de sueño, dolores de cabeza y trastornos gastrointestinales son algunas de las condiciones que pueden derivarse de la violencia emocional y física.
Cultural y Social. A nivel cultural, el bullying puede perpetuar normas y comportamientos agresivos en la comunidad. La normalización del acoso puede influir en futuras generaciones, creando un ciclo de violencia que se perpetúa en el tiempo. Es esencial abordar el problema desde una perspectiva educativa para fomentar la empatía y el respeto.
Consecuencias Legales. En algunos casos, el bullying puede escalar a situaciones de acoso que impliquen repercusiones legales. Esto incluye demandas por daño emocional o físico, así como la intervención de las autoridades educativas o policiales.
Desarrollo de Habilidades de Resiliencia. Por otro lado, algunos individuos pueden desarrollar habilidades de resiliencia después de enfrentar situaciones de bullying. Esta experiencia puede llevar a las víctimas a convertirse en defensores de la paz y la inclusión, impulsando movimientos contra el acoso escolar.
El bullying es un problema multifacético que puede tener derivaciones significativas en la vida de las personas afectadas. Es fundamental que tanto la sociedad como las instituciones educativas trabajen en conjunto para prevenir y abordar el acoso escolar, garantizando entornos seguros y saludables para todos los estudiantes.
Estos términos se encuentran incluidos en la Ley nacional N° 26.892, vigente desde el uno de octubre de 2013, “Para la promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas”. La provincia de Río Negro adhirió a sus términos mediante la ley 4.977 otorgando facultades para actuar sobre acoso físico o psicológico que los compañeros de escuela hacen a otro alumno, al Ministerio de Educación.
¿Que establece esta ley nacional?
Impulsa criterios para tratar los conflictos dentro de las escuelas de todos los niveles del sistema educativo nacional.
¿Cuáles son los principios de esta ley?
Respetar la dignidad e intimidad de las personas. Reconocer los valores, creencias e identidades culturales de todas las personas. Rechazar toda forma de discriminación, hostigamiento, violencia y exclusión entre los integrantes de la comunidad educativa, incluso si se cometen virtualmente. Utilizar el diálogo para identificar y resolver los problemas de convivencia. Ubicar e identificar las transgresiones en las circunstancias en que se producen, teniendo en cuenta la visión de las personas que intervinieron. Respetar el derecho del estudiante a ser escuchado y a defenderse en situaciones de transgresión a las normas establecidas.
¿Qué objetivos persigue la ley?
Garantizar el derecho a una convivencia pacífica, libre de violencia física y psicológica. Evitar la discriminación. Fomentar la cultura de la paz. Evitar el maltrato físico o psicológico. Promover que las instituciones educativas elaboren o revisen sus normas de convivencia. Promover la creación de equipos especializados y fortalecer los existentes para prevenir e intervenir en situaciones de violencia.
Normas de convivencia
¿Cuáles son los principios que deben seguir las normas de convivencia en las instituciones educativas del país?. Respetar la vida, los derechos y responsabilidades de cada persona. Resolver los conflictos de manera no violenta. Aceptar las diferencias. Garantizar la participación de los alumnos en la vida institucional de la escuela. Establecer un sistema de sanciones formativas que sirva a los alumnos para hacerse responsables progresivamente de sus actos.
¿Se puede limitar de algún modo la participación en la vida educativa?
No. Está expresamente prohibida cualquier norma o medida que limite el derecho de docentes, estudiantes o sus familias a participar en la vida educativa institucional.
¿Existe algún tipo de límite a las sanciones que se pueden imponer a los alumnos?
Sí. Quedan expresamente prohibidas las sanciones que atenten contra el derecho a la educación o que impidan la continuidad de los alumnos en el sistema educativo.