Con una abrumadora victoria, Luis Belmar es el nuevo conductor de la Junta del Guido
En una jornada electoral que mantuvo en vilo a los vecinos del barrio Guido, la Lista N°42, encabezada por Luis Belmar, se consagró ganadora en las elecciones para la Junta Vecinal, superando a sus contrincantes en ambas mesas de votación.
Con un total de 352 votos, Belmar ganó con una holgada ventaja frente a la lista de su principal adversario, Garabino, quien sumó 163 sufragios en total.
La victoria de Belmar fue contundente: en la mesa uno, obtuvo 182 votos, duplicando a Garabino, que alcanzó 82, y dejando muy atrás a la Lista N°7, con apenas 24 votos. En la mesa dos, la diferencia también fue notable: Belmar logró 170 votos, Garabino 81 y la Lista N°7 tan solo 16.
Se sumaron todos a los festejos en el barrio, entre ellos el presidente del bloque legislativo de Juntos Somos Río Negro, Facundo López y el secretario de Deportes de la provincia Nahuel Astutti.
Esta elección marca un cambio de rumbo en el barrio, que, según Belmar, estaba en una situación de abandono. Previo a los comicios, el flamante presidente había expresado su descontento con la gestión anterior, calificándola de ineficiente y alejada de las necesidades reales de los vecinos. “Nos presentamos porque queremos tener el sello para representar legítimamente a los vecinos. Hay mucho enojo en el barrio por la falta de gestión”, señaló Belmar en una entrevista con Radio Noticias.
Durante su campaña, Belmar y su equipo, conformado por vecinos autoconvocados que llevan dos años trabajando en el barrio, se propusieron abordar las demandas más urgentes de la comunidad: problemas con las cloacas, el suministro de agua, la poda de árboles y la limpieza de las calles. Otro punto central de su propuesta es la problemática de los perros callejeros. Belmar criticó duramente la decisión de la anterior junta de no permitir la entrada de castraciones en el barrio, argumentando que la proliferación descontrolada de animales es una cuestión de salud pública que debe ser atendida con urgencia.
Con la mira puesta en un cambio profundo, el nuevo presidente de la junta vecinal anunció que implementará un sistema de 42 delegados, uno por cada escalera del barrio, para canalizar los reclamos de manera más directa y efectiva. "Queremos ser un puente real entre los vecinos y las autoridades. Nuestro objetivo es escuchar, gestionar y resolver", declaró Belmar.
El desafío que enfrenta ahora la nueva gestión es inmenso. Belmar asume con la responsabilidad de cumplir las expectativas de 588 familias que esperan mejoras inmediatas en su calidad de vida. Con un proyecto que promete trabajo colaborativo y gestión eficiente, el barrio Guido inicia una nueva etapa que sus habitantes esperan sea el comienzo de un cambio verdadero.