VACACIONES
El terrible momento que vivió Flor de la V durante sus vacaciones: “Casi se muere mi marido”
Pasado el ecuador del año, muchos comienzan a tomarse un descanso merecido. Tal es el caso de Flor de la V, quien decidió disfrutar de unas vacaciones junto a su pareja Pablo Goycochea en las paradisíacas playas de Aruba. Aunque el objetivo principal era alejarse del bullicio de la farándula y recargar energías, la experiencia de relax se tornó en un episodio preocupante para la famosa conductora.
Flor de la V y Pablo Goycochea se embarcaron en un viaje en busca de tranquilidad y desconexión. Sin embargo, no todo resultó ser un idilio caribeño. Durante una sesión de snorkel, una de las actividades más típicas de la región, vivieron un momento de tensión que llevó a Flor de la V a revelar lo ocurrido a sus seguidores.
La conductora, siempre auténtica con su público, relató el momento crítico que atravesó su pareja: “Los primeros cuatro días dije no hago absolutamente nada, me tiro a disfrutar de la vida con mis hijos. Pero casi se muere mi marido”. La situación, que al principio parecía simple recreación, se volvió una pesadilla cuando Pablo Goycochea tuvo problemas con el snorkel en aguas abiertas.
“Casi lo pierdo en snorkel. Fuimos a navegar en arrecife antes del almuerzo, nos pusimos los chalecos, nos tiramos al agua. Primero había un muelle y después el mar abierto, entonces nos llevan para ahí y lo que vos veías era hermoso”. Sin embargo, la belleza del entorno se desvaneció cuando Flor vio a su esposo luchar para respirar. “En un momento lo veo a él que estaba sacando la cabeza como pollo adentro de un balde porque claro, estaba la ola y el snorkel medio ahogado. Le dije, vamos a pegar la vuelta que lo último que falta es que me quede viuda”, expresó Flor con una mezcla de humor y alivio.
Afortunadamente, después del susto y aunque Pablo quedó descompuesto todo el día, la situación no pasó a mayores. El episodio se convirtió en una anécdota que ambos podrán contar, demostrando una vez más que las vacaciones pueden traer consigo tanto momentos de alegría como inesperados sobresaltos.