VIEDMA
Cancelaron un vuelo e indemnizaron al pasajero que nunca pudo subir al avión
En septiembre de 2019, un usuario de servicios aéreos de esta ciudad padeció una experiencia poco favorable con Aerolíneas Argentinas. Tras una tormenta, la empresa aérea canceló su vuelo, y lo que siguió fue una cadena de eventos desafortunados que lo llevaron a buscar justicia.
El pasajero se lamentó de que la compañía no le proporcionara información clara sobre la cancelación ni le ofreciera una opción para reprogramar su vuelo, lo cual está estipulado como obligación por el Código Aeronáutico y la Resolución 203/13 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
En su lugar, le cobraron un extra por la reprogramación posterior y no le reconocieron los gastos adicionales que tuvo que afrontar al verse obligado a viajar en su camioneta desde Viedma hasta Buenos Aires, de acuerdo a lo que trascendió en esta ciudad.
El 24 y 27 de septiembre de 2019, intentó comunicarse con el centro de atención telefónica de Aerolíneas Argentinas para modificar dos pasajes comprados con su tarjeta. Estos boletos estaban destinados a su esposa e hija para viajar desde Viedma a Buenos Aires el 11 de octubre y regresar el 14 de octubre. Sin embargo, no recibió respuesta en ese momento, por lo que optó por realizar el reclamo de forma online. Aunque recibió una contestación electrónica, no fue hasta el 30 de septiembre que logró comunicarse telefónicamente, solo para ser informado de que había aceptado términos de contratación que resultaron ser inexistentes.
El día del vuelo, el 11 de octubre de 2019 a las 16:50 horas, el pasajero recibió un correo electrónico a las 14:18 informándole que su vuelo había sido cancelado. Como ya había tenido malas experiencias previas con el call center de la aerolínea, optó por no llamar nuevamente tras pasar 15 minutos sin ser atendido. Decidido a no quedarse varado, optó por viajar en su propia camioneta, acompañado de un amigo que también se encontró en la misma situación. Juntos recorrieron mil kilómetros hasta llegar a Buenos Aires, pero el problema no terminó allí.
La cancelación del vuelo de ida no sólo afectó su viaje a Buenos Aires, sino también el de regreso. Tanto él como su familia perdieron el vuelo de retorno y tuvieron que hacer el recorrido en la camioneta, acumulando gastos significativos en nafta, comida, peajes y más, además del valor del alquiler de un auto en Buenos Aires.
Finalmente, la jueza civil N° 1 Julieta Noel Díaz falló a su favor, condenando a Aerolíneas Argentinas a pagar una suma total de 1.048.366,11 pesos en daños y perjuicios, incluyendo daño moral, daño directo y daño punitivo. Ahora, Aerolíneas Argentinas no solo debe responder por el mal rato sino también por los gastos imprevistos del pasajero.