2024-09-06

VIEDMA- CONFLICTO ENTRE EL ENFERMERO Y LA SOBRINA

La violencia no tiene fin y ahora la liga un taxista

El hombre se vio obligado a realizar una nueva denuncia. La sobrina salió al paso con un fierro.

A pesar del esfuerzo persistente en la esfera judicial, donde se llevan a cabo múltiples diligencias y habiendo sido convocado por el Equipo Técnico Interdisciplinario 1 (ETI), la situación del enfermero residente del barrio Zatti sigue siendo de desesperación y peligro constante.

Él, se vio forzado ayer a presentar una nueva denuncia en la Comisaría de la Familia como consecuencia de otra agresión. Esta vez perpetrada no solamente contra él, sino también contra un taxista que había llegado a su domicilio para buscarlo.

La agresión fue particularmente alarmante. En el momento en que el taxista llegó a la casa del enfermero, la sobrina con un fierro en mano, salió al encuentro y amenazó al trabajador del volante. Este acto de violencia no sólo revela la gravedad del conflicto familiar sino también pone de manifiesto el peligro al que están expuestas personas ajenas, amplificando la urgencia de una intervención efectiva.

Leé también: El enfermero fue a la Justicia pero el conflicto familiar sigue sin resolución

Ante esta nueva agresión, el enfermero reiteró su denuncia ante las autoridades correspondientes. Ahora, su esperanza recae en que la Justicia finalmente intervenga de manera decisiva, ordenando el desalojo de su sobrina del domicilio que comparten, aunque en sectores diferentes. Esta medida es vista por él como una solución inevitable para poner fin a la amenaza constante y devolver algo de paz a su vida diaria.

En una conversación con NoticiasNet, el enfermero expresó su profundo desgaste emocional y desesperación: “Otra vez empezó con los quilombos, no se puede vivir así, la verdad que no sé qué más hacer. Espero que la Justicia tome cartas en el asunto y la saquen del domicilio”.

Aunque existe una orden de prohibición de acercamiento dictada por el Poder Judicial, esta medida ha demostrado ser completamente insuficiente, ya que no se cumple y la Policía, según él, se encuentra sin poder hacer mucho para remediar la situación.

El caso, cargado de tensiones y claramente insostenible, está actualmente en trámite en la Unidad Procesal N° 11 y ha sido remitido a la jueza Paula Fredes. La comunidad espera con inquietud una resolución que garantice la seguridad y el bienestar del enfermero, así como la restauración del orden y la tranquilidad en el vecindario.

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