2024-09-03

El tribunal declaró culpable al empleado de la UNRN

Juicio al empleado de la UNRN: universitarios exigen revisar “sus lógicas y decisiones” a través de un comunicado

Hoy se declaró culpable de abuso sexual al bedel de la casa de estudios que tiene sede en Viedma.

Estudiantes, docentes y personal no docente concentraron esta mañana en las inmediaciones del Poder Judicial, en el marco de la audiencia por el juicio contra el bedel de la Universidad Nacional de Rio Negro (UNRN).

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Por unanimidad, el tribunal declaró culpable de abuso sexual al acusado. En la sala de audiencia estuvieron presentes distintas organizaciones que manifestaron su apoyo a Elisabeth, quien sufrió repetidamente situaciones de violencia provenientes del hombre enjuiciado.

A través de un comunicado que sacaron en sus redes sociales expusieron: “Hoy fue declarado culpable el trabajador nodocente de la Sede Atlántica juzgado por la violación de nuestra compañera.

El hecho representó un punto de inflexión para nuestra sede, y también para la Universidad toda. A lo largo de los años hemos atravesado diversas situaciones en las que quedaron expuestas las prácticas patriarcales y diversas violencias que ocurren en nuestra institución, del mismo modo que ocurren en todas las esferas de la sociedad”.

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En la publicación adhieren las organizaciones la agrupación estudiantil “Juana Azurduy” de UNRN, del Centro de Estudiantes de la Sede Atlántica (CESA), la agrupación estudiantil “David Watu”, personal no docente autoconvocados y la Asociación de Docentes Universitarios de Rio Negro (ADURN).

“La violencia de la violación produjo un daño enorme en primer lugar a nuestra compañera pero también a la institución y a nosotras, como cuerpo social. El ataque sexual como delito reviste una gravedad extrema que fue profundizada, además, por las decisiones que tomaron las autoridades una vez conocido el hecho: una persona con una causa penal por violación siguió en contacto directo con estudiantes, docentes y no docentes, circuló impunemente por la sede Atlántica hasta comenzado el juicio, mientras que la víctima debió recluirse y afrontar una feroz revictimización y culpabilización. Como suele suceder, la consigna “Yo te creo” encontró límites y este caso no fue la excepción”.

Los días previos al inicio del juicio, el hombre acusado que hoy es declarado culpable, continuaba ejerciendo sus funciones como personal administrativo en la sede de la rural de la UNRN. Por lo que recibía a las y los estudiantes que se acercaban a la oficina a hacer algún tramite.

“El acusado fue defendido por un docente de nuestra casa, de la carrera de Abogacía, y en el alegato para defender al acusado escuchamos afirmaciones altamente violentas y estigmatizantes con la víctima, su sexualidad y el hecho.

Las mujeres y disidencias de los tres claustros -estudiantil, docentes y nodocentes- reimpulsamos la incorporación de las violencias de género y la desigualdad de género en la agenda institucional y de gestión política de nuestra Sede Atlántica y de la UNRN toda. Pero de verdad. Seguiremos más fuertes que nunca trabajando por la adopción de políticas de gestión que validen el trabajo que venimos realizando hace años en la institución, debatiendo y construyendo las normativas, y participando de los órganos de gobierno”.

A modo de conclusión, cierran el comunicado exigiendo una recursos económicos y humano para atender esta problemática: “Necesitamos recursos económicos asignados al problema de las violencias, referentes/as formados/as/es adecuados para operar en las Unidades de Violencia y difusión de los datos públicos referidos a los procesos y las decisiones institucionales por cada caso. No queremos chismes escabrosos, queremos datos certeros, que la información esté garantizada, que haya responsables, que se actúe como corresponde.

Este fue un caso que evidencia que los referentes institucionales necesitan más Ley Micaela. Necesitamos una Universidad que se dé la oportunidad de revisar sus lógicas y decisiones, para construir con mayor equidad y combatir, de verdad, las violencias patriarcales”.

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