2024-08-31

Cardiólogos en alerta: "Nos estamos quedando sin profesionales por las malas condiciones laborales"

Una especialista de la Comarca detalló pormenores de la disciplina. Sin embargo, por respeto a los pacientes, descartó la realización de paros y suspensión de intervenciones programadas.

La cardióloga intervencionista Marcela Albornoz advirtió sobre la creciente precarización de su especialidad en diálogo con Radio Noticias. Albornoz señaló que la complejidad de la situación está llevando a muchos médicos a buscar mejores condiciones en otros lugares.

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Nuestra especialidad requiere muchos años de preparación y, lamentablemente, se está desvalorizando. Los médicos se van porque en otros lugares pueden trabajar más tranquilos y priorizar otras cosas. Aquí tenemos que trabajar incansablemente para cubrir lo básico”, comentó.

Albornoz explicó que los materiales necesarios para los procedimientos son importados y se cotizan en dólares, lo que complica su adquisición y autorización. 

“Es un tire y afloje constante, con los pacientes en el medio. A veces no podemos esperar, pero otras veces tenemos que hacerlo hasta dos meses. A nivel nacional, es un tema muy complejo”, destacó.

En relación a la posibilidad de realizar paros, Albornoz expresó su desacuerdo con esta medida por respeto a los pacientes: “Nosotros no vamos a parar con los procedimientos de stent y angioplastia. Hay pacientes que vienen de lejos y se preparan durante días para estos tratamientos”. 

“Los pacientes no solo se preparan físicamente, también mentalmente, al igual que sus familias, que dejan de lado muchas cosas para acompañarlos. No voy a cancelar a mis pacientes en Viedma. Esta situación merece una discusión seria. Hay que prestar atención a la salud porque el panorama es complejo en muchos sentidos”, remarcó.

La especialista también subrayó la falta de formación de nuevos cardiólogos intervencionistas y cómo muchos optan por emigrar a países como Chile y Uruguay debido a las dificultades laborales en Argentina. 

“Estamos en alerta naranja. Para nosotros, parar un día significa un gran problema porque afecta la programación de todos los turnos. Hay mucho estrés y ansiedad; no podemos sumar un nuevo estrés diciendo que reprogramamos todo para la semana siguiente”, concluyó Albornoz.

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