CONFESIÓN
Miguel Ángel Rodríguez expuso los problemas que tiene con la tecnología: “Me pone muy nervioso”
En una reciente aparición en el programa televisivo La Noche Perfecta, conducido por Sebastián Wainraich, el actor Miguel Ángel Rodríguez abrió su corazón para hablar de los desafíos que enfrenta con la tecnología moderna. En una confesión que resonó con muchos de su generación, Rodríguez rompió barreras y habló abiertamente sobre sus dificultades con las nuevas herramientas digitales.
Rodríguez, de 63 años, explicó que no nació en la era digital, lo que ha hecho que la adaptación a las nuevas tecnologías resulte complicada. 'Me pone muy nervioso', admitió con franqueza. En una época donde la tecnología avanza a pasos agigantados, el actor reconoció que integrarla a su vida diaria sigue siendo un reto considerable.
Sebastián Wainraich, consciente de esta dificultad, no dudó en indagar más en el tema, preguntándole directamente si poseía una computadora. La respuesta de Rodríguez fue contundente: 'No tengo computadora'. Yon el conductor aprovechó para preguntar cómo la falta de familiaridad con la tecnología lo afectaba en su trabajo. 'Sí, me pone muy nervioso. Vos me mandás un mail y yo ya cago la fruta', confesó, añadiendo que la mera idea de tener que gestionar correos electrónicos le causa un gran estrés.
El actor detalló cómo el simple hecho de enviar un correo electrónico para imprimir un libreto puede ser una experiencia estresante. 'Tengo que apretar reenviar para mandarlo a la gráfica y ya me pongo nervioso', relató. A pesar de los obstáculos, Rodríguez ha encontrado formas ingeniosas de adaptarse, recurriendo a establecimientos de impresión para obtener sus libretos físicos.
Quizás uno de los momentos más reveladores de la entrevista fue cuando Wainraich le preguntó cómo se manejaba con los menús digitales en los restaurantes, a lo que Rodríguez respondió con su característica sinceridad, diciendo que simplemente prefería que le contaran las opciones de comida. En una era donde la digitalización se impone en todos los aspectos de la vida, la historia de Miguel Ángel Rodríguez sirve como un recordatorio de que la brecha digital sigue siendo un desafío real para muchas personas.