CRIANZA
Flavio Mendoza confesó cuáles son los problemas de crianza que tiene con su hijo
En una reciente entrevista realizada en el programa 'Soñé que Volaba', conducido por Migue Granados, el reconocido bailarín y coreógrafo Flavio Mendoza compartió los desafíos que enfrenta en la crianza de su hijo Dionisio, de 6 años. La conversación tuvo lugar en el canal OLGA y dejó a muchos reflexionando sobre las adversidades y expectativas que la sociedad y las instituciones imponen a los niños desde una edad muy temprana.
Flavio Mendoza abordó la cuestión con apertura y claridad, revelando que, aunque hace un esfuerzo notable para inculcar ciertos valores y enseñanzas a su hijo, se enfrenta a obstáculos arraigados en la cultura escolar y societal. “Cuando dicen que evolucionamos, yo no creo que sea así, por lo menos no en todos los aspectos. Me pasó con mi hijo. Yo soy papá solo y le inculqué que podía escoger cualquier color que le gustara, sin embargo, ya vino un día diciendo que el celeste es de nene y el rosa de nena”. Estas palabras subrayan la preocupación de Mendoza por los estereotipos de género que persisten y afectan a los más jóvenes.
La influencia del entorno escolar también se hizo evidente en la conversación. Flavio contó que Dionisio ha cambiado varios hábitos desde que comenzó su vida escolar. “Yo le hacía trencitas, y ahora no puedo tocarle el pelo porque, según él, eso es de nena. Esas cosas se las comunican en el colegio, los demás niños adoptan esas creencias y las transmiten”. Esta anécdota refleja cómo las interacciones y normas sociales en el ámbito educativo pueden intervenir en las decisiones y comportamientos de los niños.
Un punto crucial de su charla fue la enseñanza del valor de lo material. Según Mendoza, “Yo se lo explico todos los días, aunque no lo entiende del todo aún, porque es muy pequeño y está acostumbrado a ciertas comodidades, pero trato de decírselo siempre”. Esta confesión abre una ventana a una nueva lucha de Flavio; hacer entender a Dionisio sobre las diferencias socioeconómicas y la valoración de los recursos.
“Él me pregunta: ¿qué es mío? Y yo le contesto que nada, que en algún momento tal vez logre algo por su propio esfuerzo. Lo hago para que no desarrolle esa actitud de querer y exigir todo lo que ve. Dionisio no tiene Play, pero sí posee un iPad que usa solo por un rato y, además, a veces no funciona. Jamás verás a mi hijo utilizando mi teléfono”.
La transparencia con la que Flavio Mendoza aborda estos temas invita a reflexionar sobre las dificultades que muchos padres enfrentan al tratar de educar a sus hijos en una sociedad llena de preconcepciones y limitaciones. Sus palabras resuenan como un llamado a repensar y discutir cómo se pueden superar estos desafíos para criar a niños más libres y conscientes.