2024-08-16

VIEDMA-APORTE DE LA UNRN

El COVID 19 marcó el camino para investigar sobre los dolores de espalda

Un estudio sirvió para que se recomiende a los afectados subir la pantalla de las computadoras.

Uno de los impactos más significativos de la pandemia de Covid-19 en el campo educativo fue la transición a la enseñanza virtual. Esta situación caló hondo tanto en estudiantes como en docentes, alterando dinámicas preestablecidas y, en muchos casos, afectando la salud de quienes tuvieron que adaptarse a esta nueva forma de enseñanza.

 Andrés Zimermmann, un reciente graduado de la carrera de Kinesiología y Fisiatría por la Universidad Nacional de Río Negro (Sede Atlántica), decidió ahondar en estos cambios y plasmar su preocupación en una tesis que le permitió obtener su título.

“A fines del 2019, justo antes de que la pandemia golpeara, mi pareja, que es docente, y yo empezamos a notar cómo el aislamiento comenzaba a transformar la vida diaria, no exenta del ámbito profesional. Ella tuvo que adaptar su trabajo a la virtualidad, y fue entonces cuando observé, utilizando una de las habilidades que desarrollamos durante la carrera, cómo mantenía posiciones poco ergonómicas durante largas jornadas de clases”, compartió en una charla con Noticias Net.

 

 

Su observación meticulosa reveló datos fundamentales. “Observé que sentía malestar constante en la zona superior de la espalda, destacó, relacionado a las múltiples horas diarias de trabajo frente a una computadora. La ergonomía, una disciplina que examina las interacciones entre las personas y los elementos del sistema en el que operan, explica perfectamente este fenómeno. En esta investigación, nos interesamos particularmente en el posicionamiento adelantado de la cabeza y la inclinación de la columna cervical, una postura que puede llegar a tener consecuencias serias, afirmó.

“La cabeza, aún en una situación de equilibrio, es una estructura pesada con un centro de gravedad adelantado”, relató Zimermmann. Y agregó que “cuando los docentes inclinan la cabeza para trabajar con las computadoras, el peso adicional que soportan sus músculos cervicales puede llegar a equivaler al de sostener un objeto de 27 kilos durante muchas horas al día. Es probable que muchos no se percaten de esto, pero incluso el uso prolongado de celulares provoca inclinaciones similares”.

Debido a las restricciones de cuarentena, Zimermmann condujo su estudio mediante encuestas y solicitando fotografías a docentes mientras trabajaban. Los resultados revelaron información valiosa: un 65% de los encuestados carecían de mobiliario adecuado para mantener posturas ergonómicas; además, más de la mitad padecieron dolores cervicales durante la enseñanza virtual.

 

 

La totalidad de los docentes que manifestaron dolores trabajaron desde laptops, cuyas pantallas unidas al teclado obligaron a inclinarse, o a levantar el dispositivo, generando otros problemas, como la elevación de los hombros. Para contrarrestar esta situación, se recomendó situar los ordenadores sobre plataformas elevadas y utilizar teclados externos. También se subrayó la importancia de realizar pausas activas y estiramientos regulares.

La investigación de Zimermmann ofrece una mirada integral sobre la intersección de la salud y la educación durante tiempos de crisis, y sirve como una guía indispensable para abordar los desafíos ergonómicos inherentes a la enseñanza virtual.

Este joven expuso recientemente en la institución de educación superior su trabajo “Desafíos de los docentes en la pandemia de COVID-19. Educación virtual y patología cervical", dirigido por  Claudia Magra. El Jurado Evaluador: Ignacio Gorriti, Gonzalo Negro y Daniela Polizzi, calificó la Tesis con un ocho con que se recibió de kinesiólogo.

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