La defensa de Padilla Ibáñez insiste en su inocencia: "El trago de whisky fue cuando llegó a General Conesa, después del accidente”
Esta semana la reformulación de cargos contra Liliana Padilla Ibáñez ha sido uno de los casos más resonantes en materia judicial. La jueza Georgina Amaro Piccinini dispuso que se le agreguen los agravantes por manejar alcoholizada y con un celular al volante en el homicidio culposo, por las tres víctimas fatales, en el choque sobre el kilómetro 5 de la ruta Nacional 250.
Se estableció, además, que quede dos meses más en prisión preventiva.
Se recuerda que perdieron la vida Martha Andrade de 75 años, Juan Cruz de 28 y Tomás de 11, tras la colisión entre una camioneta Toyota Hilux manejada por Padilla Ibáñez y una Renault Duster en la que iba al mando el vecino Fabián Andrade.
El abogado defensor de la imputada, Juan Pablo Merlo en su argumentación dijo: "Uno se pone en las distintas posturas y a veces hasta se pone difícil hablar de semejante accidente, pero tenemos que ubicarnos en tiempo y lugar del accidente. Esto fue a las 10 y media de la noche aproximadamente, en la Ruta 250, un lugar con una visibilidad casi nula, la única luz que te ayuda es la de tu vehículo".
Y prosiguió: "Mi asistida acá viajaba con registro de conducir como corresponde, con una camioneta a su nombre, con todas las actualizaciones, sola y sin estar alcoholizada, como se trata de endilgar acá en esta audiencia. El resultado de la alcoholemia se realizó a las 3:30 de la mañana del día 18".
La magistrada tuvo que cortar su alocución, porque no la miraba y le solicitó: "Doctor le voy a pedir por favor que me mire a mí, entiendo que quiera participar de la grabación, pero ciertamente no veo sus gestos".
Seguidamente, volvió con su narración y subrayó: "El resultado de alcoholemia, según lo que pudimos apreciar nosotros, dio de 0,42 miligramos de alcohol por litro de sangre, producto de lo que ella declaró, que había llegado a General Conesa y tomó un trago de una botella de whisky por los dolores que tenía. Fue después del accidente, en la propiedad que tenía alquilada a Sergio Ibáñez en Conesa".
"No nos parece correcta la apreciación que hace la gente del Toxicológico, que saca un cálculo diciendo que si tenía 0,42 miligramos de alcohol a las 3 de la mañana, entonces a las 10 y media de la noche tendría entre 1,06 y 1,27 miligramos. Con ese criterio, también podríamos decir que a las 7 de la tarde tenía 5 puntos de alcohol. Lo vemos poco serio", sostuvo.
"En el momento del accidente, no hubo nadie que dijera que estaba alcoholizada. En los primeros contactos con la Policía o en el hospital, nadie dijo que estaba alcoholizada y nadie puso en duda esa postura. También nos llama la atención que al señor Andrade le sacaron sangre a las 3 de la mañana, vamos a seguir investigando por qué ese retardo", puntualizó.
Por otro lado, cuestionó la filtración de los videos: "Una cosa es cuando se muestran videos cortados y otra cuando se habla del contexto de cómo surgieron esos videos. En los videos, claramente se puede observar que había una visibilidad casi nula, no se veía nada, el vehículo estaba parado y no se ve ninguna botella de alcohol. No se observa ni una lata de cerveza ni ninguna bebida alcohólica. A ella también se la ve muy angustiada y quiero aclarar que venía de Pedro Luro, se había peleado con su novio Adrián, y cuando paró y le envió esos videos a Guido, a su amigo y la persona con la que se iba a encontrar, y para no decirle que se había peleado con su novio le dijo 'Me tomé todo'".
"El trago de whisky fue cuando llegó a General Conesa, después del accidente, pero antes no estaba ebria", concluyó.
Las cuestiones interpretativas serán más adelante, con la audiencia de control de acusación, instancia en donde ya están listos para empezar la querella de la familia Andrade con el Dr. Damián Torres y la Fiscalía a cargo de Yanina Estella Passarelli.