Entre los valores y condicionamientos, alquilar en Viedma es un sufrimiento: “Un poco de empatía”
Para aquel que no tiene casa propia, salir a alquilar es una verdadera odisea. Se trata de un tema que se replica en todo el país, pero en Viedma mucho más. La capital rionegrina tiene reglas propias, con condiciones difíciles de cumplir ante las largas listas de condicionamientos que suelen verse.
En primer lugar, aparece el valor de algunas propiedades. Muchas diminutas, el clásico monoambiente, o que no están en condiciones, con paredes sin pintar, por ejemplo, con precios iguales a los de un barrio top de Buenos Aires. Pero luego vienen con condicionamiento, y el enojo de la gente que se expresa en redes sociales dejan al descubierto cómo algunos de aprovechan de la necesidad.
Enojos que antes no existían, hoy florecen. Sin entrar en los detalles, porque cada uno es dueño de cobrar lo que quiere. Pero yendo a lo puntual, un monoambiente en barrio Empleados de Comercio, vale 200 mil pesos. “Aumentos cada 3 meses, mes de depósito. Sin mascotas”, reza una publicación.
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“¿Aumento cada 3 meses? Que locura, si el sueldo no aumenta cada 3 meses. Esos es hundir al inquilino. Un poco de empatía, y todo sería mejor”; “¿Y sin mascotas? ¿Puede vivir gente? Se pasan…vas a pagar 200 mil pesos y te ponen condiciones”; “Estos son los ladrones de guante blanco”; “¿200 lucas un monombiente en Viedma? Cuesta más caro que en Palermo”; fueron algunas de las quejas en este ejemplo.
En Costanera Norte, un departamento de un ambiente, arriba de los 380 mil pesos, también tiene condiciones que enoja a quienes están buscando. En este caso, no tiene gas, es todo eléctrico, que es el servicio más caro de los dos. Para ingresar, la reserva es del 15 por ciento del valor que está en dólares.
La publicación aclara que se toma como referencia el precio de la moneda estadounidense del día que se paga. Esto quiere decir que mes a mes el precio va a cambiar. Ah, y no se aceptan mascotas, y se deben respetar las buenas costumbres del complejo.
Y la lista de ejemplos siguen, y todos por el mismo camino. Con aquellos que tienen propiedades pidiendo condiciones que parecen insólitas, e inquilinos que padecen, que se quejan en redes, y no mucho más, ya que no hay nada que regule esta situación.