RAUL ROSSINI Y LA COLOMBOFILIA EN LA COMARCA VIEDMA-PATAGONES
Continúa intacta la pasión por las palomas mensajeras
La colombofilia, el arte de criar y entrenar palomas mensajeras, ha encontrado en la sociedad Alas del Comahue un bastión de tradición y dedicación. Raúl Rossini, uno de los miembros más activos de esta sociedad, compartió detalles sobre esta práctica.
En diálogo con Radio Noticias, explicó que "esto se trata del arte de criar, entrenar, seleccionar y preparar palomas mensajeras de carrera para participar en competiciones, a nivel local y a nivel nacional también", en relación a la actividad, que tiene profundas raíces históricas, y ha sido parte de la Comarca desde al menos 1923, cuando se fundó la sociedad Alas del Comahue.
El proceso de entrenamiento de las palomas es meticuloso. Rossini detalló que "la paloma después que nace, a los 7 días, se le pone un anillito, que viene desde la Federación Colombófila de Buenos Aires, y ese es el documento de identidad".
Agregó que luego, "a los tres meses están en condiciones de iniciar los primeros vuelos de orientación a corta distancia", comenzando con distancias de 20 a 60 kilómetros.
Cada temporada tiene su propio ciclo, y actualmente se encuentra en plena época de cría. Rossini indicó que "a partir de julio más o menos hasta fin de año es la época de cría. Cada macho y hembra, bueno, la hembra pone nada más que dos, y los cuidan el macho y la hembra".
En este marco, el domingo próximo se concretará una suelta desde San Antonio, con la categoría de pichones, y en carácter de competencia, tras lo cual explicó que "la paloma no va a ningún lado. Va con el camión, con un camión especialmente preparado. Y se la lleva ahí, después se la suelta y vuelve al palomar", explicó Rossini. Las carreras se miden utilizando relojes manuales que registran la hora exacta de llegada de cada paloma, permitiendo determinar el ganador.
Rossini también compartió su experiencia personal en el mundo de la colombofilia, destacando que comenzó a interesarse en esta práctica desde joven en Bahía Blanca y retomó su pasión en la comarca en 2019. Actualmente, la sociedad cuenta con unos seis miembros activos, aunque el número de nuevos colombófilos es limitado.
Para aquellos interesados en conocer más sobre esta tradición y quizás unirse a la práctica, Rossini invitó a los oyentes a acercarse a la sociedad en Schieroni 1350 los días jueves o viernes por la mañana. Además, ofreció facilitar las primeras aves a los nuevos interesados. "Cuanto más colombófilos haya, mejor", afirmó.