VIEDMA
Incansable labor de los operadores y del albergue para personas en situación de calle
A pocos días de conmemorar un año de intensa labor social, Daniela Lillio, subsecretaria de Promoción Social del Municipio de Viedma, presentó un detallado informe sobre las actividades desarrolladas en el albergue destinado a hombres en situación de calle.
En conversación con NoticiasNet, Lillio señaló que “estamos a poco tiempo de cumplir un año de este dispositivo de pernote para varones en situación de calle”. En el albergue, explicó, los hombres encuentran no solo un lugar donde dormir, sino también servicios esenciales como merienda, cena, ducha y espacio para lavar ropa.
El albergue está equipado con cinco habitaciones con capacidad para dos personas cada una, pudiendo recibir hasta 10 hombres. El proceso de admisión incluye entrevistas llevadas a cabo por técnicos sociales, donde se les ofrece a los usuarios la oportunidad de compartir sus historias de vida y explorar las razones que los han llevado a la calle.
El lugar tiene un reglamento institucional que limita la estadía a 15 días y establece horarios de ingreso y egreso: después de las 18 horas y hasta las 10 de la mañana del día siguiente, respectivamente. “Realizamos un trabajo integral con la persona y su familia, siempre y cuando ellos lo deseen”, puntualizó Lillio. Asimismo, comentó que "se colabora con organizaciones como los Hogares de Cristo para brindar más apoyo, especialmente a las personas que migran temporalmente en busca de empleo".
Este refugio, explicó que "es fruto de un convenio tripartito entre el Obispado, el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia de Río Negro, y el Municipio de Viedma".
El lugar cuenta con un reglamento, que según explicó, "prohíbe la entrada de objetos cortantes, alcohol o sustancias, y se cuenta con la presencia de un policía para realizar las requisas necesarias. La admisión se hace a las 18 horas y la salida puede ser en cualquier momento hasta las 10 de la mañana del día siguiente".
Situación de calle
Sobre la problemática de las personas en situación de calle, Lillio subrayó que muchas veces está ligada a consumos problemáticos de alcohol o sustancias. “Hablamos con ellos y les ofrecemos ayuda, pero muchos no la aceptan”, lamentó. A pesar de los esfuerzos por brindarles apoyo a través de programas de rehabilitación y empleo, comentó que "es frecuente que las personas regresen a la calle porque no desean o no pueden mantener una constancia en esos programas".
El primer año de funcionamiento del albergue ha brindado varios aprendizajes y según las estadísticas, más de 40 personas han pasado en distintos momentos por el lugar.
A modo de adelanto de lo que se viene, Lillo señaló que "desde la próxima semana, se iniciará un relevamiento nocturno en lugares como hospitales, terminales y cajeros automáticos, como parte de un naciente programa de operador de calle. De esta manera, se buscará entender mejor las necesidades y condiciones de las personas sin hogar en la ciudad".
El movimiento de personas en situación de calle en Viedma no varía mucho entre invierno y verano, y el 90% de quienes están hoy en esa condición ya pasaron por el albergue en algún momento. Para muchos, aceptar ayuda sigue siendo un desafío. “La decisión de aceptar la ayuda debe venir de ellos mismos”, aseguró Lillio.
En este orden añadió que "con respecto a las personas en situación de calle hay una problemática de base que es el consumo, aveces muy elevado. Hay personas que están todo el día alcoholizadas, se les habla, se les ofrece ayuda, pero muchos no quieren esa ayuda, son personas de más de 50 años y algunas con delito y penas agotadas, hay algunas que no tienen a nadie, vienen con una historia cruda. Después hay otras que vienen buscando suerte, llegan por un trabajo que en algunas ocasiones no lo consiguen y se quedan baradas en la ciudad". A pesar de la complicada situación, el trabajo social continúa, en búsqueda de soluciones más efectivas a largo plazo.