IMPOSIBLE NO PROBARLAS
Deliciosas Tejas de Queso caseras en tan sólo ocho minutos
Originales y adictivas, así son estas tejas crujientes de queso. Para prepararlas solo necesitamos un ingrediente y no se necesita ser un genio para adivinarlo. La variedad es importante, pues de su potencia de sabor depende el resultado. Los más adecuados para preparar estas tejas son los curados y añejos.
Preparar este aperitivo te llevará muy poco tiempo, pues se hace en el horno en ocho minutos. Solo hay que formar discos de queso rallado en papelitos de papel vegetal sobre una bandeja de horno. Hay que ser rápidos al sacarlos del horno para que cojan la forma de teja, pero se puede simplificar el proceso dejando los discos planos. Quedan igual de ricos.
Rallamos el queso finamente. Colocamos trocitos de papel vegetal en una bandeja de horno y extendemos una cucharada de queso rallado sobre cada uno de ellos, dándoles forma de disco. Yo he usado un aro de emplatar, pero se puede hacer sin ello.
Introducimos la bandeja en el horno, precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo, y cocemos entre seis y ocho minutos. Retiramos los discos, con su papel correspondiente, y los colocamos sobre un rodillo o cualquier otro objeto cilíndrico. Presionamos suavemente con la mano para darles forma. Se enfrían y endurecen rápidamente, así que se pueden consumir al momento.
Son livianas y repletas de sabor, estas tejas crujientes de queso casan a la perfección con una copa de vino tinto a su vera. Pero no es la única bebida que admiten. Pruébalas con vermú casero o con una cerveza bien fresca, verás qué cosa más buena. Y, por supuesto, completa la oferta del aperitivo con aceitunas, frutos secos y mucho más.