Nahuelcheo habría sacado un arma de la cintura y Barrera le disparó más rápido: la reconstrucción del hecho según un testigo
Hay novedades en torno al crimen de Yamir "Coco" Nahuelcheo, el menor de 16 años que fue abatido de un disparo en la noche del 9 de mayo, entre las calles 22 y 23 del barrio Mi Bandera. Hoy por este caso se encuentra imputado y en prisión preventiva Isaías Barrera, un obrero de la construcción de 34 años, quien vive en ese lugar desde hace dos décadas.
NoticiasNet accedió en forma exclusiva a un testimonio de una persona que presenció el hecho en forma directa y hasta corrió riesgo de muerte por parte de "Coco" y sus amigos.
De acuerdo a la declaración, el testigo iba caminando con Barrera por la calle 23 cerca de las 21, una hora después de haberse enterado de que le robaron a su mamá en su propia casa.
Antes de ver a su madre, se toparon con "Coco", un segundo menor con un amplio prontuario delictivo y un tercer jovencito no identificado.
En estado de exaltación, el amigo de "Coco" los insultó y Barrera les recriminó por qué le habían robado a su mamá. Ahí fue cuando el compinche de Nahuelcheo intentó pegarle una piña y el obrero de la UOCRA le dio un golpe de puño en el rostro.
Instantes después, de acuerdo a la declaración, Nahuelcheo hizo unos tres pasos aproximadamente y se dio vuelta sacando un arma de costado. Barrera fue más rápido y le disparó con un arma calibre 32. Por el ademán de "Coco", la bala perforó su cuerpo en un sentido lateral e impactó en su omoplato izquierdo.
El menor de 16 años quedó tendido en el piso. Allí el segundo chico, en conflicto con la ley, habría empuñado el arma calibre 22 que se le cayó a su amigo. Barrera y el testigo clave huyeron en forma veloz hacia la calle 20, mientras escuchaban que les estaban disparando.
Se tuvieron que esconder detrás de una camioneta, hasta que dejaron de escuchar detonaciones y luego se dirigieron a la casa de Barrera.
Las pericias arrojaron que hubo una vaina servida de calibre 32, que sería del arma del homicida, la cual habría descartado en plena calle como una acción involuntaria. Y se sumaron otras dos vainas de calibre 22, entre unos 150 o 200 metros de distancia, enfrente de la plaza del mismo barrio.
Esta reconstrucción de los forenses coincide con la declaración del testigo y se abona la teoría del caso de que hubo un enfrentamiento con armas entre la víctima y el victimario. Barrera, valiéndose de los antecedentes de “Coco” que ya había participado de un crimen en Choele Choel, habría atinado a defenderse.
Las autoridades judiciales continúan buscando más testigos, pero hoy son mayoría los vecinos que no se animan a hablar y ni siquiera se sienten seguros al salir de sus casas.
Sin ir más lejos, ayer a las 15:30 horas, un menor de 16 años, identificado como del barrio 1016 Viviendas, baleó una vivienda en la calle 23 del Mi Bandera.
El pistolero concurrió hasta este domicilio a bordo de una moto y al menos tres proyectiles impactaron en zonas sensibles, uno fue en el marco de la ventana, otro en el vidrio y un tercero en la puerta de entrada.