Numerosa convocatoria en la plaza para la celebración del Domingo de Ramos
Gran cantidad de personas se congregaron en la plaza Alsina de Viedma para conmemorar el Domingo de Ramos frente a la Iglesia Catedral. Este evento reunió a diversas comunidades de la parroquia La Merced, que integra la Catedral.
El párroco, el padre Luis García, presidió la misa en la que destacó la importancia de esta fecha para la Iglesia católica, recordando el ingreso triunfal de Jesucristo en Jerusalén, vitoreado con ramas de olivo como símbolo de paz y esperanza.
Antes, el padre Luis hizo una reflexión sobre la coincidencia de esta fecha con el 24 de marzo en Argentina, día que marca el golpe de Estado de 1976.
"La entrada de Jesús en Jerusalén, aclamado por tantos que habían puesto en él todas sus esperanzas, merecía un voto de confianza. La seriedad del proyecto bien merecía un voto de confianza. Jesús pone de manifiesto que han llegado los tiempos esperados, los de Dios para el hombre. La justicia está servida, viene cabalgando, pero a lomo de un burro para no quedar demasiado alta, sino para que sea vista, vivenciada y animada por el pueblo sencillo, que con sus ramas y cantos hacen de este momento una fiesta teñida de esperanza", expresó.
El padre Luis también hizo referencia a la situación política y social de aquellos tiempos y la lucha por la justicia y la democracia: "Tantos jóvenes de los 70 encontraron en determinados líderes políticos, religiosos y sociales motivos suficientes para echarse a la calle y gritar con fuerza que la democracia se construye en la justicia, paz, igualdad, participación y compromiso", remarcó.
En fin, reflexionó sobre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y su coincidencia con el 24 de marzo. Destacó la esperanza y la injusticia presentes en ambos eventos, comparando la aclamación de Jesús con la lucha de jóvenes de los 70 por una Argentina más justa. También mencionó la crueldad y la falta de humanidad en la represión durante la dictadura, haciendo un llamado a recordar y buscar justicia.