La CGT pide una recomposición del salario mínimo de al menos un 85%
La discusión acerca del salario mínimo se convierte en el centro de atención para el Gobierno, los empresarios y los sindicatos en el Consejo del Salario. La Confederación General del Trabajo (CGT) ejerce presión sobre las demás partes para lograr un aumento significativo en el salario mínimo que pueda compensar el deterioro del poder adquisitivo desde diciembre.
Bajo la nueva gestión encabezada por Javier Milei, la convocatoria para el 15 de febrero marca el inicio de la actualización salarial. La CGT, que generalmente se muestra más reservada en sus solicitudes de aumento, exige ahora una recomposición del ingreso mínimo de al menos un 85%.
La postura radical de la Confederación se basa en las reformas laborales impulsadas por el megadecreto firmado por Milei, que generaron una ola de descontento y un posterior llamado a paro general el 24 de enero. En este sentido, la CGT ve en el Consejo del Salario una oportunidad crucial para contrarrestar las políticas gubernamentales.
La CGT advierte que la batalla está lejos de terminar y teme una posible embestida del Gobierno con una reforma laboral más contundente. En respuesta, la central obrera se prepara para enfrentar cualquier intento de alterar los derechos laborales de los trabajadores.
El reciente paro general ha ampliado el campo de acción de la CGT, involucrando a una variedad de sectores más allá de los trabajadores tradicionales. Esta expansión fortalece la posición de la central obrera como actor relevante en la defensa de los intereses populares.
El aumento propuesto no sólo impactaría en el salario mínimo, sino que tendría implicaciones en programas sociales como Potenciar Trabajo, el sueldo inicial docente, las jubilaciones y la exclusión del impuesto a las Ganancias.