Condenan a ex policías por filtrar información a Los Monos
En un fallo histórico, la Justicia de Rosario condenó a dos ex policías a tres años de prisión efectiva por filtrar información a la temida banda narco conocida como Los Monos. Los efectivos, identificados como Marcos Barúa y David Luciano Arellano, eran parte de una fracción de la policía que colaboraba con los líderes de esta organización criminal.
El acuerdo entre el fiscal José Luis Caterina y los abogados defensores de los acusados fue fundamental para llegar a esta condena. Tanto Barúa como Arellano aceptaron los cargos que se les imputaban, lo que llevó a la sentencia de prisión preventiva. El vínculo clave entre ambos ex policías y Los Monos era Guillermo "Chupa" Sosa, quien está detenido desde mayo de 2022 por asesinato y también está vinculado al clan de Ariel "Guille" Cantero.
La investigación reveló que Arellano proporcionaba información reservada a Sosa, quien a su vez la utilizaba para alertar a los líderes de Los Monos sobre los movimientos de la investigación en el caso de Mauro Andrés Antonio, el presunto homicida del sobrino de "Chupa".
Por su parte, Barúa colaboraba con contactos policiales y información para la realización de actividades ilícitas, incluso participando en algunas de ellas. Su estrecho vínculo con Sosa se evidencia en los mensajes interceptados en los que se refieren el uno al otro como "pariente" e planean encuentros para llevar a cabo actividades ilegales.
Este caso pone de manifiesto la grave problemática de infiltración de bandas criminales en las fuerzas de seguridad, que afecta seriamente la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. La condena impuesta a los ex policías marca un precedente importante en la lucha contra la corrupción interna y fortalece la confianza en el sistema de justicia.
La colaboración de los ex policías con Los Monos y la filtración de información estratégica demuestra la existencia de una red de complicidad que hace posible el accionar impune de estas organizaciones criminales. Es fundamental que las autoridades intensifiquen los controles internos y realicen investigaciones rigurosas para detectar y castigar a aquellos elementos corruptos que facilitan el trabajo de los delincuentes.