Hay una mafia que roba caniches en Viedma
Viedma es una tierra de oportunidades y de oportunistas. Esto último porque la delincuencia va mutando constantemente y hay oleajes de distintos calibres. En un momento fue la temporada de robos de estéreos, luego de motos, después de bicicletas y ahora hay un nuevo nicho, que involucra a seres vivos.
En estas últimas semanas se ha notado un crecimiento de sustracciones de caniches. Sí, de los perros caniches. Los malvivientes se aprovechan de que esta raza tiene la particularidad de ser mansa y sociable, los cargan de a pie o en un vehículo, los encierran y luego piden rescates.
Juegan con la desesperación de los dueños, quienes tienen a sus canes como parte de su familia. Piden a cambio de su devolución un monto de 50 mil pesos, de 100 mil o lo que tenga a disposición el propietario.
Uno de los casos más emblemáticos fue el del caniche Luka, un perro que fue robado en el barrio Don Bosco y su dueña lo recuperó gracias a la ayuda de la Policía. Estaba demacrado y su caso se había viralizado por su recompensa de 200 mil pesos.
Pero no fue la única situación, ya que NoticiasNet recogió al menos tres delitos más de esta índole.
A una mujer le sacaron su mejor amiga de la puerta de su casa, los vecinos vieron cuando la levantaron en un auto y la damnificada la buscó por todos lados, hasta que dio con ella. Se dirigió a la dirección que le dieron y tuvo que pagar para que se la devuelvan; es decir, compró a su propia mascota.
Otro vecino del barrio Santa Clara supo que se la llevó un sujeto de la toma Unión y tuvo que abonar para que suelten a su integrante de la casa.
Vía redes sociales, muchos han opinado que estos casos se producen porque no se cuidan a las mascotas, pero en el plano real muchos de estos delitos han ocurrido en las puertas o en los patios de los propios dueños, a través de un arrebato o como se dice en la jerga de "robo rapiña".
Tal como sucede en la mayoría de los casos que involucran a animales afectados, la Justicia llega demasiado tarde y por ello las víctimas optan por pactar una transacción con sus propios victimarios.