Persisten los riesgos de derrumbes en El Cóndor, pero la gente hace caso omiso
Las altas temperaturas en la zona, con picos de hasta más de 40 grados, han derivado en una ola de escapadas al balneario El Cóndor.
Sin embargo, al quedarse sin reparo muchos optan con frecuencia una peligrosa modalidad: acampar debajo de los grandes acantilados, sin importar el riesgo latente de derrumbes.
A vuelo rasante, se pueden observar enormes piedras desprendidas a lo largo de la primera bajada de El Faro, por el fenómeno de la erosión.
A pesar de ello, muchos vecinos se bajan a tomar mates con sus reposeras a metros de los acantilados o dejan sus camionetas aparcadas ahí nomás.
A mediados de este mes, ya se notaron varios casos donde la suerte fue protagonista. Aunque muchísimas personas abusan de lo que se llama suerte.
Se estima que por temporadas se registran más de una decena de desmoronamientos de distinta intensidad y es de suma importancia prestar atención a la cartelería en el balneario El Cóndor.
Las playas de El Cóndor como la Bajada de Picoto, El Espigón, Playa Bonita y La Lobería están expuestas a los desmoronamientos. Además, se recomienda contar con información sobre el estado de las mareas ya que en algunos sectores el agua encierra a las personas contra el acantilado.